Trump invita a la cumbre a gobiernos de derecha de América Latina

Washington/Miami. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha invitado a varios líderes latinoamericanos a una cumbre prevista para el 7 de marzo en Miami. Así lo confirmó un representante de la Casa Blanca. Al parecer, fueron invitados los gobiernos de derecha de Argentina, Paraguay, Bolivia, El Salvador, Ecuador y Honduras.

La reunión se produce unas semanas antes del viaje de Trump a Beijing, donde tiene previsto reunirse con el presidente chino Xi Jinping. En este contexto, el gobierno estadounidense reiteró su intención de fortalecer el papel de liderazgo de Washington en el hemisferio occidental. China ha ampliado su presencia en la región en los últimos años a través de préstamos, acuerdos comerciales y proyectos de infraestructura.

El congresista republicano Carlos A. Giménez declaró en la red social X que el hemisferio occidental debe ser “el hemisferio de la libertad y la democracia”. Su gobierno ha vuelto a priorizar las relaciones con sus vecinos para fortalecer las economías y las alianzas.

En esta línea, el presidente del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, general Dan Caine, recibió el 11 de febrero a altos mandos militares de 34 países del continente. El Secretario de Defensa de los Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció en el discurso de apertura que los Estados Unidos de América están luchando por lograr una “paz duradera” en el hemisferio.

La cumbre también se produce en el contexto de algunas decisiones de gran alcance de Washington en la región. A principios de enero, Estados Unidos secuestró al presidente venezolano Nicolás Maduro como parte de una operación militar. Está previsto que vaya a juicio en Nueva York por cargos federales de conspiración para traficar con drogas.

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Trump justificó la acción con amenazas extranjeras al sector petrolero venezolano y dijo que de lo contrario China o Rusia habrían actuado. China fue uno de los compradores más importantes de petróleo crudo venezolano, aunque Venezuela sólo suministró una pequeña parte del total de las importaciones chinas.

Trump también sugirió que EE.UU. podría recuperar el control del Canal de Panamá, que calificó de “vital”. Estados Unidos construyó el canal a principios del siglo XX, pero lo entregó a Panamá en 1999. Durante casi 30 años, los puertos de acceso al canal fueron operados por una filial del grupo de Hong Kong CK Hutchison, pero a finales de enero el Tribunal Constitucional panameño anuló el contrato (informó Amerika21).

Desde la reelección de Trump, Panamá se ha apoyado más en Estados Unidos y abandonó el proyecto de la Nueva Ruta de la Seda de China el año pasado. En este contexto, altos funcionarios militares estadounidenses visitaron recientemente el país para discutir una cooperación más profunda.

En Perú, un fallo judicial limitó la supervisión local del puerto de aguas profundas de Chancay construido por empresas chinas. El Departamento de Estado de Estados Unidos comentó que Estados Unidos apoya el derecho soberano del Perú a monitorear la infraestructura crítica porque ciertas inversiones tienen implicaciones estratégicas.

La reunión de Miami forma parte de una estrategia diplomática más amplia con la que Washington quiere coordinar posiciones con los gobiernos latinoamericanos de cara a las conversaciones previstas entre Trump y Xi, en el contexto de una creciente competencia geopolítica.