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Es posible que la mayoría no se dé cuenta de que hay muchos matices al seleccionar un cable HDMI. Hay diferentes tipos, ya sea que estés conectando un televisor o un monitor o conectando un fantástico dispositivo HDMI que la mayoría no conoce, y pueden estar compuestos de diferentes materiales. Por ejemplo, hay algunos rumores (y conceptos erróneos) en torno a los cables HDMI dorados, que son aquellos que cuentan con un baño de oro en sus conectores. El baño de oro hace que los conectores sean menos susceptibles a la corrosión y les proporciona una mayor resistencia a la oxidación, lo que significa que, en teoría, es probable que los utilices más tiempo, ya que son menos propensos a estas formas de daño.
En cuanto a beneficios, esto es todo. El quid de la cuestión es que, además de un pequeño aumento en la durabilidad de los propios conectores, los cables HDMI chapados en oro no tienen mucho más que ofrecer a la mayoría de los usuarios. Contrariamente a la creencia popular, no proporcionan una imagen más clara ni más fluida, el sonido no mejora y la transferencia de datos no es más eficiente. Sus conectores son un poco más duraderos.
Todo esto quiere decir que el baño de oro en los cables HDMI no es esencial para la mayoría de los usuarios. De hecho, la presencia de otros materiales debería ser más importante por las mejoras más tangibles que aportan.
Otros materiales en cables HDMI que son más destacables
Si bien los cables HDMI chapados en oro no ofrecen muchas mejoras para el usuario ocasional, otros materiales pueden ofrecer beneficios más claros. En primer lugar, están las ventajas de los cables de cobre completos frente a los cables híbridos ópticos y de cobre. Si sólo necesita un cable HDMI corto, un cable HDMI completamente de cobre le servirá, siempre y cuando no supere los 7,5 metros, donde la degradación de la señal comienza a convertirse en un problema. Para un rendimiento sostenido en distancias más largas, el cable óptico activo o AOC, los cables HDMI son el camino a seguir. Los cables ópticos (que todavía tienen cobre en ambos extremos) también significan mayores capacidades de ancho de banda y menos susceptibilidad a las interferencias electrónicas.
Además, se debe tener en cuenta la capa exterior de su HDMI y de qué está hecho. Después de todo, esta capa es la primera línea de defensa contra todo tipo de golpes, curvas y desgaste general, por lo que debe ser de una calidad razonable para sus necesidades. Por ejemplo, están los envueltos en PVC, que generalmente son más flexibles y más fáciles de conseguir, aunque más propensos a dañarse. Alternativamente, se podrían optar por cables HDMI trenzados, que cuentan con una cubierta trenzada hecha de materiales como el nailon que son duraderos y menos propensos a enredarse a expensas de la flexibilidad.