Agua de Oro/Córdoba/Buenos Aires. A raíz del asesinato de Agostina Vega, de 14 años, miles de personas se movilizaron el miércoles en las calles contra el feminicidio en numerosas ciudades de Argentina. El caso Vega conmocionó al país no sólo por la violencia en sí, sino también porque la policía ya conocía al presunto autor como autor de violencia contra las mujeres. La movilización también señala el problema social y estructural de la violencia contra las mujeres: en promedio, se comete un feminicidio cada 31 horas.
Vega desapareció en Córdoba la noche del 23 de mayo. Una semana después existía la triste certeza de que había sido asesinada. Su cuerpo fue encontrado en un suburbio. Los resultados de la autopsia indican que Vega fue abusada sexualmente y asfixiada antes de ser desmembrada tras su muerte.
Claudio Barrelier, expareja de la madre de Agostina, fue detenido como sospechoso. Barrelier tiene varias condenas previas, entre ellas por privar de libertad a una de sus exparejas, que pudo escapar de su apartamento con las manos atadas con bridas. Barrelier fue encarcelado por última vez en 2025 y posteriormente fue puesto en libertad bajo fianza por el fiscal responsable Iván Rodríguez.
Durante las protestas del miércoles en Buenos Aires, decenas de miles se reunieron en la Plaza de Mayo y en Rosario (provincia de Santa Fe), la marcha de protesta llenó diez cuadras. En Córdoba, miles de personas se reunieron a pesar de la lluvia para una marcha encabezada por familiares de Agostina Vega. También hubo marchas en todo el país en ciudades más pequeñas. En Agua de Oro, una pequeña ciudad de unos 3.000 habitantes situada a unos 40 kilómetros al norte de Córdoba, varios centenares de personas participaron en una marcha.
El colectivo Ni Una Menos, fundado en 2015 en respuesta al feminicidio de Chiara Páez, de 14 años, dice que el gobierno es cómplice de su inacción: “Bajo este gobierno federal en Argentina -y hay ejemplos de esto también en las provincias- las vidas de las niñas apenas cuentan”, y agrega que han “clasificado este feminicidio como negligencia organizada por parte del Estado”.
En 2012, el feminicidio se añadió al código penal de Argentina como una circunstancia agravante para reconocer la violencia de género como una forma de violencia estructural. Sin embargo, el presidente Javier Milei y su gobierno quieren abolir nuevamente el delito: en el Foro Económico Mundial de 2025, calificó la ley como un “concepto feminista radical y absurdo”.
Según Ni Una Menos, la supuesta inacción también se da en provincias y municipios: no sólo la ministra de Seguridad Federal, Ajelandra Monteoliva, sino también Juan Pablo Quinteros, ministro de Seguridad de la Provincia de Córdoba, no hablan de un feminicidio en el caso Vegas. El fiscal responsable, Raúl Garzón, inicialmente no calificó el caso como feminicidio. Mientras tanto, desde el feminicidio de Agostina Vega, se han producido al menos otros dos feminicidios en la misma semana, el de Dulce María Beatriz Candia, de 17 años, en la provincia de Misiones, y Noelia Romero, de 30, en Buenos Aires.