Buenos Aires/Córdoba. Para conmemorar el 50 aniversario del golpe militar, el martes se llevaron a cabo marchas conmemorativas y eventos de protesta en todo el país, en Argentina. Organizaciones de derechos humanos organizaron los eventos bajo el lema “Más que nunca: ¡Nunca más!” (más que nunca, nunca más). Al hacerlo, criticaron la negación generalizada de los crímenes de la dictadura, tanto en las redes sociales como en el gobierno de ultraderecha del presidente Javier Milei. Según la administración de la ciudad, sólo en Buenos Aires salieron a las calles entre 150.000 y 200.000 personas.
Después del golpe de estado del 24 de marzo de 1976, la dictadura militar libró una “guerra sucia” contra los movimientos de izquierda hasta 1983. En la lucha contra los opositores políticos conocida como el “proceso de reorganización nacional”, “subversivos” y simpatizantes fueron encarcelados, torturados y asesinados en 800 cárceles secretas sin juicio.
Se estima en 30.000 el número de personas desaparecidas durante la dictadura militar, cuyo destino aún no ha sido esclarecido. A finales del año pasado, un equipo formado por antropólogos forenses y trabajadores de la cooperativa Roby Santucho encontró miles de huesos humanos en el sitio de la antigua prisión secreta La Perla. Apenas unos días antes de las marchas del 24 de marzo, gracias a estos hallazgos se identificaron doce personas desaparecidas.
Durante la dictadura también hubo secuestros de niños y adopciones forzadas por parte del régimen. Organizaciones como Madres y Abuelas de Plaza de Mayo llevan años luchando para llevar ante la justicia las violaciones de derechos humanos y conmemorar a las víctimas a través de marchas y otras actividades.
En Córdoba, la segunda ciudad más grande de Argentina, según informes de los medios, 200.000 personas participaron en la marcha organizada por organizaciones locales de derechos civiles, incluidos pelotones de sindicatos, movimientos estudiantiles, organizaciones LGBTQ y delegaciones de las regiones rurales circundantes. Muchos de los participantes portaban carteles con fotografías y nombres de familiares y amigos desaparecidos por la dictadura. Entre los numerosos carteles se encontraban aquellos con el texto “Hay/eran 30.000” (son/fueron 30.000). Al hacerlo, también protestaron contra el hecho de que una proporción cada vez mayor de la población niega las acciones de la dictadura. Una tendencia impulsada por personas influyentes de derecha y el gobierno.
También se realizaron actos conmemorativos fuera de las grandes ciudades: en la pequeña localidad de Agua de Oro, 50 km al norte de Córdoba, el colectivo local de derechos humanos organizó un acto en la plaza conmemorativa. El alcalde Miguel Aguirre abrió el evento con un llamado a valorar y defender los lugares dedicados a la conmemoración, sobre todo porque podrían ser más disputados en el futuro.
En nombre del colectivo de derechos humanos habló, entre otros, Rebeca Krasner. El 24 de marzo homenajearon a “una generación brillante, pionera y solidaria que, con todos sus éxitos y fracasos, luchó por una sociedad mejor”, dijo Krasner. Al finalizar el evento, el coro local interpretó una versión de “Por qué cantamos”, una adaptación del poema del poeta uruguayo Mario Benedetti, quien vivió exiliado en Argentina durante la dictadura en Uruguay.