Precios y Salarios: el Gobierno llegó a un principio de acuerdo con empresarios y gremios

El ministro Guzmán fue anfitrión de una cumbre de la que participaron la UIA y la CGT. Buscan avanzar con un acuerdo que contenga la inflación.

En busca de lograr una contención al poder adquisitivo del salario de los trabajadores, erosionado por la inflación a la que el Gobierno le declaró “la guerra”, se perfila la firma de un pacto entre el Ejecutivo, los empresarios y los gremios que traiga un equilibrio a la puja entre sueldos y precios.

Esta jueves por la noche, el ministro de Economía, Martín Guzmán, fue anfitrión de una cumbre de la que participaron Matías Kulfas (Desarrollo Productivo) y Claudio Moroni (Trabajo). En esa mesa se sentaron el titular de la UIA, Daniel Funes de Rioja, representando a los empresarios; y por los trabajadores las autoridades de la CGT, Héctor Daer, Carlos Acuña, y Andrés Rodríguez.

La reunión tuvo como principal objetivo comenzar a delinear un acuerdo de precios y salarios, con el fin de encauzar el alza inflacionaria que comenzó caliente el año y se perfila para volver a estar cerca del 50%, lejos de las expectativas más optimistas del Gobierno.

El encuentro se prolongó durante 40 minutos, desde las 20, en el quinto piso del edificio, en el despacho de Guzmán, y al final llegaron a un principio de acuerdo, aunque sin definiciones concretas. Por ahora, las tres partes se limitaron a comprometerse a armar una mesa de diálogo y volver a reunirse el 5 de abril, incorporando a otros sectores.

Al finalizar el mitin, el Gobierno informó, muy a grandes rasgos, que se trató de llegar a “consensos básicos y fundamentales para establecer una agenda de trabajo común, con el fin de generar propuestas de medidas dirigidas a enfrentar la inflación, garantizar el acceso de bienes y servicios básicos, promover la inversión pública y privada y fortalecer la recomposición de los ingresos reales de los trabajadores”.

Luego, difundió el acta de acuerdo firmada por los presentes, donde en primer lugar, los participantes coincidieron en reivindicar el acuerdo con el FMI -un punto delicado e importante para la Casa Rosada, en medio de las resistencias por parte del ala dura del Frente de Todos- y en destacar como positivo “el programa macroeconómico” que contiene, al considerarlo como “un paso significativo para afrontar los desafíos de avanzar hacia el crecimiento económico con inclusión social”. Además, resaltaron que “la política productiva permite mejorar las capacidades industriales y tecnológicas en general, y de las PYMES en particular”.

Con un diagnóstico negativo sobre las “dificultades macroeconómicas” -que, acto seguido, asociaron al “escenario internacional abierto por la crisis en Ucrania”-, señalaron que existen “nuevas fuentes de inestabilidad que se expresan en mayores tensiones inflacionarias”. “La inflación, hoy, es la combinación de problemas internos y de la escalada inflacionaria internacional”, concluyeron, en línea con el discurso que venía planteando el Gobierno en las últimas semanas.

A continuación, señalaron que “es necesario redoblar los esfuerzos para afrontar esta problemática de manera coordinada entre el gobierno y los sectores empresarios y sindicales, para poder arribar a soluciones consensuadas que propongan soluciones diferentes a las instrumentadas en el pasado”.

Acordaron crear “una mesa de trabajo para generar propuestas de medidas y coordinar acciones contra la inflación, en particular “en lo atinente al acceso a los bienes y servicios básicos”. Y definir “esquemas de coordinación para afrontar la particular situación energética dada por el alza internacional del precio de los combustibles, asumiendo esfuerzos que garanticen el acceso a la energía en hogares e industrias”, una de las principales preocupaciones del Gobierno en el contexto global.

En tercer lugar, las partes se comprometieron a “plantear medidas coyunturales y estructurales para mejorar la situación productiva del país, promoviendo más inversión pública y privada, con más competitividad y exportaciones, así como la generación de trabajo productivo y formal”. Y en última instancia, se refirieron a otro punto clave, las paritarias”. “Hay coincidencia en la necesidad de fortalecer la recomposición de los ingresos reales de los trabajadores”, sostuvieron.

Por último, se comprometieron a incorporar a la discusión a sectores “del comercio, la construcción, el agro y la economía del conocimiento”.

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