Cuando se trata de poder militar en el océano, la Armada de los Estados Unidos emplea algunos de los portaaviones más avanzados del mundo, ubicados estratégicamente en todo el mundo. De hecho, Estados Unidos tiene no menos de 11 portaaviones en su flota y, en cualquier momento dado, su paradero puede cambiar, dependiendo de la misión. Uno de esos portaaviones, el USS Abraham Lincoln de propulsión nuclear clase Nimitz, llegó a Guam en diciembre de 2025 para una visita al puerto programada. Esta visita es parte de operaciones de rutina en el área de la Séptima Flota de EE. UU., que cubre 36 países y la mitad de la población mundial.
El USS Abraham Lincoln viajó junto a un grupo de destructores de misiles guiados clase Arleigh Burke, que la Marina estadounidense está modernizando. El Abraham Lincoln también llevaba su ala aérea, o un grupo completo de aviones listos para la misión. Se esperaba que la tripulación realizara el mantenimiento de rutina y reabasteciera al portaaviones mientras estuviera en el puerto. Este trabajo garantizaría que el portaaviones, el equipo y el personal permanecieran listos para las próximas misiones.
Antes de viajar a Guam, el Abraham Lincoln fue desplegado en las regiones de la Quinta y Séptima Flota de EE. UU. en 2024 y regresó a San Diego ese mismo año. A finales del verano de 2025, el portaaviones pasó algún tiempo en Alaska, participando en el ejercicio Northern Edge. Se trataba de una operación conjunta a gran escala entre la Marina de los EE. UU. y otras ramas militares, centrada en la integración de capacidades de defensa aérea, marítima y antimisiles.
La importancia de Guam para el ejército estadounidense
El USS Abraham Lincoln, uno de los portaaviones más antiguos que aún está en servicio, estuvo en Guam un año antes de su despliegue en 2025. El portaaviones, junto con varios barcos de su grupo Carrier Strike, realizó una escala en el puerto programada de cuatro días, durante la cual unos 20 marineros e infantes de marina se reunieron con familiares en una ceremonia de regreso a casa. Los miembros de la tripulación también participaron en actividades comunitarias, así como en trabajo voluntario local. Esta parada también sirvió para que la tripulación descansara y se divirtiera después de semanas en el mar realizando operaciones de vuelo.
La razón por la que Guam es un destino frecuente para un centro militar estadounidense tan importante es principalmente por su ubicación. Está en el Océano Pacífico, a unas 4.000 millas al oeste de Hawaii, y mucho más cerca del este de Asia que del territorio continental de Estados Unidos. Pero la ubicación es sólo una pieza del rompecabezas, ya que el estatus de Guam como territorio estadounidense permite al ejército organizar y lanzar misiones sin necesidad de obtener ningún tipo de aprobación. Por el contrario, los militares necesitarían pasar primero por los canales adecuados en bases en otros países.
Sin embargo, estas operaciones necesitan un suministro energético seguro, que se ve amenazado por varios factores. Los desastres naturales, las amenazas físicas e incluso los ataques cibernéticos ponen en riesgo las operaciones militares en Guam. Es por eso que el gobierno ha presionado para fortalecer la infraestructura energética de Guam, para garantizar que las fuerzas militares se mantengan listas y que la nación insular pueda continuar apoyando a las fuerzas en el Pacífico.