Pese a conversaciones en curso, nuevas sanciones de EE.UU. contra Cuba

La Habana/Washington. El gobierno estadounidense impuso el martes sanciones a la nuera del expresidente Raúl Castro y a cinco empresas estatales cubanas, incluidas tres instituciones afiliadas al conglomerado militar Gaesa.

Entre los afectados se encuentran la institución financiera Banco Financiero Internacional (BFI), la empresa de logística Almacenes Universales, el fondo soberano Rafin, la minera Geominera y la mayor siderúrgica de Cuba, la Empresa Siderúrgica José Martí de La Habana. Las medidas son responsabilidad del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y, como es habitual, las aplica la autoridad financiera Ofac. Los terceros países y las empresas que continúan teniendo relaciones comerciales con las entidades sancionadas corren el riesgo de sufrir sanciones como resultado de las medidas.

También el martes, la Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó en una votación de seis a tres que la compañía petrolera estadounidense ExxonMobil puede demandar a las empresas estatales cubanas en los tribunales estadounidenses por daños y perjuicios. Esto incluye propiedades expropiadas después de la revolución de 1959, incluidas más de cien gasolineras y una refinería de petróleo por valor de más de mil millones de dólares. Los observadores ven esto como otra palanca que Washington quiere utilizar para aumentar la presión económica sobre la isla.

Las medidas punitivas se impusieron apenas cinco días después de la adopción de un amplio paquete de reformas económicas que, según los expertos, representa el paso de liberalización de mayor alcance en la economía cubana en décadas. Como parte de las reformas, además de abrir el sector privado, que también incluye el comercio de combustibles, también se ampliará la participación de los cubanos en el exterior en la economía.

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El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, rechazó enérgicamente las nuevas medidas estadounidenses. En el servicio de mensajes cortos

Lo que está haciendo Rubio “desde la nación más poderosa del mundo” es un crimen, afirmó Rodríguez. El embajador de Cuba ante la ONU, Ernesto Soberón Guzmán, también dijo que ningún gobierno o persona razonable podría creer que el endurecimiento de las sanciones beneficiaría al pueblo cubano.

El diálogo entre los dos gobiernos iniciado en marzo continúa formalmente, pero está estancado. La viceministra de Asuntos Exteriores, Josefina Vidal Ferreiro, que actualmente se encuentra de viaje en el extranjero, expresó dudas sobre la seriedad de las conversaciones al diario mexicano La Jornada: “Sucede que nos sentamos a conversar y a los pocos días nos imponen una nueva sanción. Esto nos hace dudar de la seriedad y responsabilidad que Estados Unidos está tomando esta conversación”.

Cuba está dispuesta a dialogar con Washington sobre todos los temas, con excepción de las cuestiones de independencia, soberanía y orden interno del país, afirmó Vidal.