Ciudad de México/Ginebra. El Comité de Naciones Unidas contra las Desapariciones Forzadas (CED) decidió el pasado jueves remitir la investigación sobre desapariciones forzadas en México a la Asamblea General de Naciones Unidas.
El Comité basa su decisión en el artículo 34 de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas, que establece que si existe alguna sospecha de que los ciudadanos han sido parcial o totalmente víctimas de desapariciones forzadas sistemáticas, esto se tipificará como un crimen de lesa humanidad. Esta cuestión podrá entonces ser señalada a la atención de la Asamblea General a través del Secretario General después de solicitar información al Estado en cuestión.
El Grupo de Trabajo de las Américas sobre Desapariciones Forzadas o Desapariciones Involuntarias (AGTDFI) ha estado realizando investigaciones in situ desde 2012. La AGTDFI se reunió con familiares de víctimas de desapariciones forzadas en los estados de Cohahuila, Nayarit y Veracruz, examinó de cerca las investigaciones de los colectivos y organizaciones de derechos humanos y concluyó que eran necesarias investigaciones regionales, que tomarían entre uno y dos años.
La AGTDFI concluyó entonces que en estos estados se estaban cometiendo crímenes contra la humanidad.
Por ello, la AGTDFI ha solicitado al Tribunal Federal mexicano que investigue la situación en el propio México. El Estado mexicano nunca respondió, por lo que la AGTDFI remitió el caso mexicano a las autoridades superiores de la ONU. A esta petición de la AGTDFI se han sumado colectivos de familiares y organizaciones nacionales de derechos humanos, explicó Jimena Reyes, directora de la AGTDFI para las Américas, en entrevista con Aristegui Noticias el pasado sábado.
El gobierno de Claudia Scheinbaum rechazó el informe en un comunicado a través de la Cancillería. Según el gobierno mexicano, el informe es sesgado y no toma en cuenta los análisis ni las medidas tomadas desde 2018.
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El gobierno de Scheinbaum sostiene además que la investigación sólo cubre tres estados y el período de de 2009 a 2017, periodo en el que gobernaron el país el PAN con Felipe Calderón y el PRI con Enrique Peña Nieto. Por lo tanto, el gobierno del partido MORENA, primero de Andrés Manuel López Obrador (2018-2014) y ahora bajo su gobierno desde 2024, no será incluido en los períodos de los crímenes, continuó el comunicado del Ministerio de Defensa.
Sin embargo, organizaciones de derechos humanos en México se quejan de que bajo el gobierno de Scheinbaum los casos de desapariciones forzadas aumentaron un 16 por ciento en 2024. Según informes de organizaciones no gubernamentales, un promedio de 40 personas desaparecen cada día en México.
Para los familiares y colectivos de víctimas de desapariciones forzadas, la decisión de la AGTDFI representa una esperanza de impulsar al Estado mexicano a investigar seria y exhaustivamente cada caso individual de desapariciones forzadas y sancionar estos crímenes, señala un comunicado firmado por 28 colectivos de familiares de las víctimas. Así lo publicó la organización de derechos humanos Fray Bartolomé de Las Casas.
Monseñor Raúl Vera, quien lleva décadas trabajando en derechos humanos en el sureño estado de Chiapas, apoyó las demandas de los colectivos. Vera llamó al gobierno mexicano a enfrentar la situación y dejar de tolerar la vinculación de políticos con el crimen organizado.
Jimena Reyes llamó al gobierno mexicano a apoyar la decisión del grupo de trabajo para “poner fin a estas condiciones indescriptibles”. Actualmente hay 132.534 personas reportadas como desaparecidas.