“Ni un paso atrás”: Cientos de miles protestan en Chile contra el próximo gobierno de derecha

Santiago. Más de medio millón de personas se manifestaron en Chile en el Día Internacional de la Mujer. El nuevo presidente José Antonio Kast y su gobierno de ultraderecha toman posesión el miércoles. Esto significa que se teme un cambio extremo de política.

El domingo las calles de la capital estaban llenas, coloridas y ruidosas. La resistencia feminista en Chile vuelve a estar presente. La Alameda parecía un arroyo violeta.

El ambiente estaba cargado y al mismo tiempo marcado por la consternación. Margarita Peña, una de las portavoces de la Coordinadora Feminista 8M, lo dejó claro a la prensa durante la manifestación: “Hemos ganado todos nuestros derechos, cada uno de ellos, con la lucha y con la ocupación de las calles”. De cara al futuro, no deja lugar a dudas sobre su profunda preocupación: “Sentimos que nuestros derechos están amenazados. En pocos días asumirá el poder un gobierno que se ha declarado abiertamente antifeminista. Un gobierno que ya se ha opuesto a la ley actual. Y, además, un gobierno favorable a las empresas que flexibilizará aún más las condiciones legales ya flexibles para los empleados. Por eso estamos dispuestos a salir a las calles por miles. Se trata de evitar estas regresiones.”

Mientras Margarita todavía hablaba con los periodistas, la plaza de enfrente se llenó con unas tres docenas de bailarines. Mostraron poderosamente con sus cuerpos lo poco dispuestos que están a someterse. Y es precisamente esta mezcla la que describe lo que el domingo llenó el centro de la ciudad de Santiago hasta los rincones más lejanos: música alta, exuberante y casi carnavalesca, y al mismo tiempo las mujeres que han colgado en sus ropas las fotografías de los desaparecidos, las víctimas de la dictadura de Pinochet, cuyo destino sigue sin estar claro hasta el día de hoy.

Y la pregunta una y otra vez: ¿Dónde está Claudia Chuñil? La mujer del pueblo indígena mapuche que desapareció sin dejar rastro el 8 de noviembre de 2024. Chuñil estaba especialmente comprometida con la protección de los últimos bosques naturales que quedan en la región de Máfil, en el sur de Chile, y recibió amenazas en repetidas ocasiones, especialmente desde 2018, luego de que el empresario Juan Carlos Morstadt Anwandter reclamara la zona e impulsara la expulsión de la comunidad. El caso sigue sin resolverse: la situación actual de la investigación plantea numerosas cuestiones sobre el cumplimiento de las garantías procesales constitucionales y hay muchos indicios de incumplimiento de las normas jurídicas aplicables. Y así queda claro: las desapariciones forzadas no han cesado y la pregunta “¿Dónde están?” sigue vigente.

Al final, la manifestación entre bastidores: una anciana se acercó, acompañada por un pequeño grupo, tomó asiento, rodeada por un equipo de cámaras. Tiene una fotografía colgada de su cuello: “¿Donde están”, encima está escrito y el nombre “Maria Olga Flores Barruza, Detenidos – Desaparecidos 2 de abril de 1976”. Ella contó su historia frente a las cámaras.

El festival rugía en el escenario: hip-hop, acrobacias, punk: cánticos fuertes, el público bailaba, las jóvenes se sentaban en los tejados de las paradas de autobús y agitaban sus banderas con entusiasmo.

Manifestantes con fotografías de desaparecidos durante la dictadura; El miércoles, un declarado partidario de Pinochet prestará juramento como presidente.

El presidente electo José Antonio Kast no ha ocultado su admiración por el dictador Pinochet en el pasado. El ex abogado penalista del dictador Augusto Pinochet será nombrado ministro de Justicia y Derechos Humanos de su gabinete. Y la opositora al aborto Judith Marín es nombrada Ministra de la Mujer y Justicia de Género (informó Amerika21). El sábado pasado, aunque aún no juró como presidente, Kast participó en la cumbre “Escudo de América”, de gobiernos estrechamente vinculados al presidente estadounidense, Donald Trump.

Y sin embargo, o precisamente por eso: el movimiento feminista está dispuesto a defender la calle como último bastión de la democracia y eso es exactamente lo que ha demostrado hoy con toda su fuerza y ​​vivacidad. Puede que la Primavera Chilena haya sido interrumpida políticamente por el resultado de las elecciones, dicen los manifestantes, pero en los corazones y en las calles de Santiago, las mujeres y su resistencia están más vivas que nunca. O, como dijo en el escenario Yanka de la Red de Mujeres Mapuche: “No nos dieron nada. Tenemos diálogo, expresión y movimiento. Tenemos calle, memoria y feminismo”.