Chile. El presidente de Chile, José Antonio Kast, en el cargo desde el 11 de marzo, anunció el lunes la construcción de un nuevo sistema fronterizo con mayor vigilancia. Según Kast, el plan Escudo Fronterizo es una respuesta a la “crisis migratoria que ha amenazado la salud, la seguridad y la economía de Chile en los últimos años”. Según un anuncio oficial del gobierno, la frontera con Perú se volverá “intransitable”, entre otras cosas mediante una mayor presencia militar y policial, vallas, muros y zanjas fronterizas, así como drones autónomos con reconocimiento facial. En su discurso en la obra, el Presidente estuvo acompañado, entre otros, por la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, y el director general de la Policía, Marcelo Araya.
La alianza de izquierda Frente Amplio condena el proyecto. La presidenta Constanza Martínez dijo: “No hay nada nuevo en la orquestación del presidente José Antonio Kast. En nuestro país ha habido durante décadas trincheras para frenar la migración irregular. Esto es lo que sucede cuando irresponsablemente se intenta dar una solución simple y ‘mágica’ a un problema muy complejo”. El diputado Diego Ibáñez también dudó de la efectividad del proyecto y enfatizó que el gobierno anterior pudo reducir significativamente la cantidad de migración irregular al país incluso sin cavar trincheras fronterizas aisladas. Políticos de los partidos de centro y centro izquierda Partido Liberal de Chile y Partido por la Democracia expresaron ocasionalmente comentarios positivos sobre el proyecto.
Al militarizar las fronteras de 500 kilómetros de largo con Perú y Bolivia, Kast está cumpliendo una promesa central de su campaña. El hombre de 60 años pertenece al campo de la derecha y en el pasado se pronunció, entre otras cosas, contra la anticoncepción, el aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo. Es hijo de un ex miembro del NSDAP y admirador del dictador chileno Augusto Pinochet.