México: Movimiento contra el Mundial

Ciudad de México. A cinco meses del inicio de la Copa Mundial de la FIFA en México, Estados Unidos y Canadá, las contraprotestas van en aumento.

Los residentes de la metrópoli de Ciudad de México se quejan de que desde que se anunciaron las sedes se ha producido una gentrificación incontrolable. Se están multiplicando los desalojos violentos y sin previo aviso de edificios residenciales.

Familias enteras y muchas personas mayores se ven obligadas a abandonar inmediatamente sus apartamentos y casas. Los desalojos se llevan a cabo a primera hora de la mañana por fuerzas de seguridad, policía local y abogados. Se arrojan muebles y objetos a la calle. Muchos de los afectados viven desde entonces sin hogar.

Los edificios residenciales vacíos se están renovando, renovando y poniendo a disposición del turismo como alojamiento Airbnb a precios muy elevados.

En el distrito de Santa Úrsula Coapa, donde se ubica el Estadio Azteca y donde se realizará el acto inaugural, los vecinos se han organizado y protestado contra la creciente escasez de agua.

Creen que este problema tiene que ver con la privatización de la vivienda y la renovación del estadio. Por eso iniciaron una “mesa redonda” sobre este tema con la alcaldesa Clara Brugada para participar también en la planificación urbana de la Ciudad de México. Sin embargo, dos conversaciones previstas fueron canceladas por el Secretario de Estado de la Ciudad de México, César Cravioto. En respuesta, los vecinos de Santa Úrsula cubrieron las paredes exteriores del estadio con carteles de protesta. En algunos de los carteles se lee: “Mundial de Expulsión” o “El fútbol es del pueblo”. Algunos de los autores de los carteles pertenecen a la Frente contra la gentrificación en la Ciudad de México.

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El 27 de febrero de este año este Frente contra la gentrificación junto con el grupo Asamblea Vecinal Tlalpan-Coyoacán (Asamblea Vecinal) organizó una manifestación en la colonia Condesa y protestó frente a la Secretaría de Turismo en la Ciudad de México. Los manifestantes fueron rodeados por la policía federal. Se denunció la falta de viviendas asequibles en la metrópoli.

La Asamblea organiza eventos informativos todos los fines de semana. Se informa sobre el problema de la escasez de agua debido a las renovaciones, así como sobre la ruinosa construcción de edificios residenciales que, sin embargo, se venden a precios elevados.

Los activistas también denuncian las malas condiciones laborales de los trabajadores de la construcción que son empleados ilegalmente en México desde Centroamérica y el Caribe y explotados por las grandes empresas constructoras.

Residentes y activistas ocupan cada vez más espacios públicos como las calles y el Zócalo en el centro de la Ciudad de México para jugar fútbol simbólicamente y pedir un boicot a la FIFA. Estas protestas se llaman Anti-Fifa.

“Creemos que el fútbol no debe comercializarse, debe ser una forma de protesta y lucha”, afirmó un residente y activista.