Zapopan. Pobladores cercanos al salto de Huaxtla y al río Milpillas en el estado de Jalisco, así como organizaciones ambientalistas, han advertido sobre una grave contaminación del agua. Las cascadas son un destino de excursión popular a unos 40 minutos al norte de la capital, Guadalajara. Los afectados culpan de la contaminación a los vertederos de Picachos y Hasar, río arriba. Se dice que sus lixiviados entraron al río y contaminaron el agua.
Tras las denuncias, las autoridades ambientales realizaron inspecciones en la zona y comprobaron que los sistemas de recolección de lixiviados de Picachos se encontraban al límite de su capacidad. El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, confirmó la contaminación del vertedero de Picachos. Informó que ya se detuvo la fuga de lixiviados en la región y no hay más fugas activas.
A pesar de estas explicaciones, la preocupación de los residentes continúa, por lo que están monitoreando la región para evaluar el daño ambiental real. Critican que durante las investigaciones no se tomaron muestras de agua para poder determinar con mayor precisión el tipo y origen de los contaminantes. También señalan que el agua de filtración continúa contaminando el río y las cascadas, lo que supone un riesgo de daño permanente al ecosistema. Según las comunidades, los problemas de contaminación del agua por lixiviados se presentan desde hace años, especialmente durante la temporada de lluvias.
La región metropolitana de Guadalajara también ha estado luchando contra la contaminación del agua durante meses. En algunos barrios, el agua es de color oscuro, contaminada con heces y metales pesados como plomo, mercurio y aluminio, y además emite un olor desagradable.
¿Te gusta lo que lees?
Estamos felices por eso. Apoye nuestro trabajo. Las donaciones periódicas nos ayudan a hacer sostenible el proyecto Amerika21.
Las organizaciones vecinales afirman que la contaminación se produce desde hace varios años, pero ha empeorado desde marzo pasado. Arturo Gleason, científico de la Universidad de Guadalajara, dijo a Efe que estudios realizados por diversas instituciones gubernamentales y científicas han detectado en 200 muestras materia fecal y bacterias, lo que ha provocado un aumento de enfermedades digestivas y podría aumentar el riesgo de cáncer.
En julio, la Secretaría de Salud de Jalisco confirmó los niveles de contaminación del agua y recomendó no beberla, usarla para cocinar o cepillarse los dientes. Debido a la contaminación del agua, los ciudadanos tienen que utilizar bidones de agua purificada para tareas cotidianas como lavar los platos o la higiene personal, lo que supone una carga financiera adicional para muchos. El gobierno estatal inició un plan de emergencia para proporcionar a los ciudadanos afectados recipientes y filtros de agua.
Ha habido muchas críticas en los últimos meses, incluso en forma de marchas de protesta o eventos como el “Agua KK Fest” en Guadalajara, para aumentar la presión sobre el gobierno para encontrar una solución sostenible al problema del agua de la ciudad.