Las protestas tienen éxito: renuncia el alcalde de Guatemala

Santiago Atitlán. La Corte Constitucional de Guatemala emitió sentencia ordenando la renuncia del alcalde Francisco Coché. El tribunal sigue así la decisión del Tribunal Supremo Electoral (TSE), que ya lo había ordenado el año pasado, pero que fue revocada por la Corte Suprema. A principios de julio, la protesta se intensificó, una persona murió en un enfrentamiento violento y el alcalde y otras personas resultaron heridas (informó Amerika21).

Algunos vecinos del distrito, que cuenta con unos 50.000 habitantes, llevaban meses manifestándose contra Coché. Coché está acusado de corrupción y malversación de fondos públicos. También se le acusa de no haber discutido decisiones con los alcaldes indígenas locales. El detonante específico de las protestas fue la emisión de nuevas licencias para mototaxis Tuc-Tuc, que expiraron sin encuestar a la población y que los residentes temen que resulten en una alta contaminación ambiental y un mayor riesgo de accidentes en las calles estrechas.

¿Te gusta lo que lees?

Estamos felices por eso. Apoye nuestro trabajo. Las donaciones periódicas nos ayudan a hacer sostenible el proyecto Amerika21.

Tras la decisión del Tribunal Constitucional, el puesto de alcalde se anunció como vacante. La decisión desató alegría en Santiago Atítlán. Los vídeos muestran cómo una multitud que lo vitorea frente al ayuntamiento canta el himno nacional, que suele ser una parte integral de las protestas.

Santiago Atítlán está ubicado en el Lago Atitlán, que es muy conocido por los turistas, pero es uno de los distritos menos visitados del lago. La mayoría de los residentes pertenecen a la etnia Maya-Tz’utujil. El 2 de diciembre de 1990 tuvo lugar en la localidad una de las últimas masacres de la guerra civil. Los residentes se habían reunido frente al cuartel militar para manifestarse contra los malos tratos y el reclutamiento forzoso por parte del ejército. Los soldados abrieron fuego y mataron a 13 personas. Hoy hay un monumento en la ciudad para conmemorar el crimen.