La Fuerza Aérea de EE. UU. puede gastar hasta 16 mil millones de dólares en nueva tecnología avanzada de motores





La Fuerza Aérea de EE.UU. (USAF) ya tiene algunos de los aviones de combate más rápidos en servicio hoy en día, pero está dispuesta a invertir hasta 16.000 millones de dólares más para ir aún más rápido. El “Contrato de Adquisición de Propulsión Avanzada” (APAC) tiene como objetivo acelerar la investigación, el desarrollo y la implementación de tecnologías de propulsión de vanguardia. Seguramente será una de las inversiones más importantes en sistemas de motores de próxima generación de los últimos años. Si las empresas quieren participar, deben presentar sus propuestas antes del 13 de abril. Si alguien incumple ese plazo, la USAF planea reabrir la puerta a nuevos contratos en otros dos años.

APAC existirá como un vehículo de “entrega indefinida, cantidad indefinida”, lo que significa que la Fuerza Aérea puede seleccionar un grupo de empresas para competir por puestos de trabajo a medida que surjan. En otras palabras, es un frenesí alimentario. La USAF espera que este ángulo competitivo impulse una innovación aún mayor en el diseño, la ingeniería, el campo y el mantenimiento del ciclo de vida, sin mencionar las mejoras incrementales y los avances revolucionarios que puedan surgir. Al ser la fuerza aérea más grande del mundo, seguramente no faltarán oportunidades.

El objetivo es la innovación de motores para los aviones del futuro.

A modo de contexto, la Fuerza Aérea otorgó aproximadamente 7 mil millones de dólares en contratos para el programa de “Propulsión Adaptativa de Próxima Generación” el año pasado. Esta nueva iniciativa de contrato parece destinada a duplicar con creces ese presupuesto. Pero, curiosamente, el programa en realidad no cuenta con financiación específica. En cambio, la Fuerza Aérea planea enviar órdenes de trabajo a medida que haya fondos disponibles. Esto podría realizarse a través de futuros presupuestos de servicios, contribuciones interinstitucionales u otras fuentes gubernamentales.

El contrato tampoco dice qué plataformas o sistemas de propulsión se supone que debe soportar. Dicho esto, podemos suponer que APAC desempeñará un papel clave en varios esfuerzos de modernización en curso. Entre las posibilidades más obvias se encuentra el programa Collaborative Combat Aircraft (CCA). Se centra en el desarrollo de drones autónomos diseñados para operar junto con aviones de combate pilotados. La iniciativa APAC también podría conducir a mejoras y mejoras de mantenimiento para la flota actual de la Fuerza Aérea. Por ejemplo, esto podría ayudar a mantener operativamente efectivas las aeronaves existentes mientras se desarrollan nuevos sistemas.