La base de datos genética nacional de Argentina en riesgo

Nosotras, Abuelas de Plaza de Mayo, denunciamos el agotamiento financiero del Centro Nacional de Bases de Datos Genéticos (BNDG) y el consiguiente riesgo de paralización si el Gobierno Nacional no aprueba el aumento presupuestario necesario para mantener sus operaciones normales. Es una institución clave para la identificación de los nietos y nietas apropiados durante la última dictadura y una herramienta fundamental para la protección del derecho a la identidad.

Según revelaron los medios de comunicación, la directora del BNDG, Mariana Herrera Pinhero, informó al Poder Judicial que nuestra “institución enfrenta una situación operativa crítica, que se debe exclusivamente a las insuficiencias del crédito presupuestal y que pone en peligro la continuidad de servicios esenciales (limpieza, seguridad, mantenimiento de edificios, entre otros) que están a punto de expirar”.

Y advierte del impacto de una posible interrupción de estos servicios “en el cumplimiento oportuno de los mandatos judiciales en curso, en la suspensión o retraso de la elaboración de informes genéticos, en la modificación de condiciones técnicas esenciales para la validez de los procedimientos de evaluación y en el hecho de que se pondría en peligro la adecuada conservación de muestras biológicas constitutivas de prueba judicial”, pruebas que han tardado más de 40 años en reconstruirse, a partir de perfiles genéticos de familiares que ya no están vivos y que son utilizados para la resolución de crímenes contra la humanidad son de importancia central. importancia.

La falta de financiación del BNDG podría causar daños irreversibles al retorno de los nietos y nietas apropiados durante la dictadura, pero también a las nuevas búsquedas que han surgido a lo largo de estos años de ampliación del derecho a la identidad. El BNDG cuenta con más de 1.000 perfiles genéticos de madres que buscan a sus hijos e hijas arrebatados en condiciones de vulnerabilidad durante la dictadura, así como perfiles de hombres y mujeres que dudan de sus orígenes, y de familiares que buscan a sus hijos desaparecidos.

Son alrededor de 32.000 muestras recibidas, la mayoría relacionadas con crímenes de lesa humanidad y la identificación de personas desaparecidas. Por eso venimos advirtiendo desde hace tiempo: un fallo en su cadena de seguridad provocaría daños irreversibles.

Es responsabilidad del Estado argentino cumplir con sus obligaciones de investigar, procesar y sancionar adecuadamente a los autores de graves violaciones de derechos humanos. En el caso de las desapariciones forzadas, acabar con el delito identificando a las víctimas, y en este sentido el BNDG es un instrumento esencial.

Gene Database es una institución reconocida mundialmente, cuya ley ha servido de modelo para la creación de bancos similares en todo el mundo. Es una institución modelo en la identificación de personas desaparecidas y ha estado bajo ataque desde que asumió el gobierno de La Libertad Avanza. Primero con la Ley Fundamental, cuyos efectos pudimos evitar en el Congreso Nacional para evitar que ésta, junto con otras instituciones autónomas y autosuficientes, fuera modificada o disuelta; luego con el Decreto N° 351/2025, que buscaba su intervención de facto.

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Una vez más logramos repeler el ataque y se ordenó al gobierno que restableciera toda su fuerza a la legislación derogada, sustituida o modificada, algo que no ha sucedido del todo hasta la fecha. Después de que se evitaron estas medidas, el objetivo hoy parece ser paralizar al país mediante la hambruna presupuestaria.

La base de datos genética se enfrenta a una situación operativa crítica que amenaza los estándares de conservación de restos y archivos biológicos. Cualquier interrupción en las condiciones de conservación, refrigeración, control climático, bioseguridad o monitoreo ambiental supone un riesgo para la preservación de esta evidencia genética. A lo largo de estos años, además de los 140 casos resueltos de niños desaparecidos, la institución ha podido reunir a hermanos y a muchas madres que buscaban a sus hijos no vinculados al terrorismo de Estado.

Herramientas como la base de datos genética se encuentran entre las medidas adoptadas por el Estado argentino para cumplir con las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos, que son parte integral de nuestra Constitución Nacional. Así lo afirman el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, la Convención Interamericana contra las Desapariciones Forzadas y la Convención Americana sobre Derechos Humanos. De no hacerlo se puede poner en riesgo la responsabilidad internacional del Estado argentino.

Ante esta situación, solicitamos al poder judicial que llame urgentemente al gobierno nacional para garantizar el normal funcionamiento del BNDG. También hacemos un llamado a ambas cámaras del legislativo a asumir un papel activo y directo en la defensa de este órgano fundamental y a comprometerse con acciones concretas.

La paralización del BNDG afectaría, además de su propia labor, también a la de otros órganos estatales, que también llevan a cabo la búsqueda de bebés robados durante la dictadura y la defensa del derecho a la identidad (CoNaDI) y la unidad especializada para casos de apropiación de niños durante el terrorismo de Estado (Uficante).

Por ello, ante el riesgo de paralizar uno de los engranajes fundamentales en la búsqueda de los desaparecidos que han sido encontrados con vida, reiteramos nuestro llamado al poder judicial y legislativo para exigir al Gobierno Nacional que proporcione los recursos necesarios y cumpla con sus obligaciones legales, constitucionales e internacionales.

Nunca nos sentaremos de brazos cruzados. Todavía nos faltan 300 nietos y nietas. Seguiremos buscándolos y exigiendo al Estado que mantenga las medidas públicas que nos permitan encontrarlos.