Justicia en Bolivia declara prófugo a Evo Morales

Tarija/La Paz. El juicio penal contra el expresidente Evo Morales debía iniciarse el lunes en Tarija. Pero luego el fiscal Luis Gutiérrez decidió suspender el proceso hasta que el exjefe de Estado se entregue ante la justicia o la policía ejecute la orden de aprehensión girada en su contra.

La fiscalía lo acusa de grave trata de personas. En 2015 presuntamente mantuvo una relación con una menor de edad con la que tuvo una hija durante su mandato como presidente. Según documentos judiciales, los padres de la presunta víctima aceptaron la relación a cambio de beneficios personales. La presunta víctima, que tenía 15 años al momento del crimen, reside en Argentina desde agosto de 2025, junto con su hija y su madre. Este último también está siendo investigado por sospecha de complicidad.

El caso ha estado bajo investigación desde septiembre de 2024. En octubre de ese año, se emitió por primera vez una orden de arresto contra Morales luego de que no compareciera ante el tribunal. Después de completar la investigación, la fiscalía de Tarija presentó cargos formales en octubre de 2025. Recolectaron más de 170 pruebas contra Morales, incluidas 39 declaraciones de testigos.

Gutiérrez ha declarado ahora prófugo a Morales porque no se presentó a la apertura del proceso el pasado lunes. La fiscalía de Tarija dijo que los abogados de Morales no habían dado “ninguna justificación” para su ausencia. También se mantuvieron alejados de la cita en la corte. Por eso Morales estuvo representado por defensores públicos al inicio del juicio.

El juzgado departamental de Tarija volvió a emitir orden de aprehensión y prohibición de salida contra Morales, aunque ambas seguían vigentes. Gutiérrez explicó que la ejecución de la orden de aprehensión era responsabilidad de la policía y “no es competencia” del Ministerio Público.

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Uno de los abogados de Morales, Wilfredo Chávez, dijo a los medios en La Paz que su cliente no había sido invitado personalmente a asistir a la apertura del juicio, sino sólo a través de un “aviso” judicial. Esto representa un “error de procedimiento significativo”. El inicio del proceso es expresión de “persecución política”. “Se produce en un momento en el que hay condiciones deplorables en el país, sobre todo económicamente, y hay conflictos en las calles”, dijo Chávez. El proceso pretendía desviar la atención pública de las protestas sociales.

“No busco impunidad. Quiero que mis acusadores demuestren – con pruebas jurídicas y concretas – los delitos de los que se me acusa. Exijo un poder judicial imparcial, honesto, objetivo y políticamente independiente”, escribió Morales en X la semana pasada.

El equipo legal de Morales respondió ese mismo día a la decisión del Ministerio Público de Tarija. Debe tener en cuenta una declaración presentada por la presunta víctima Cindy SV, la cual fue presentada una semana antes ante el Juzgado Penal de Lucha contra la Corrupción y la Violencia Contra las Mujeres de Tarija. En él afirmó que “Morales no ha cometido ningún delito y no es una víctima”. Por ello, al final del documento solicita que se suspenda el proceso contra Morales.

Morales está en el departamento de Cochabamba. Allí es custodiado por cientos de sus seguidores para impedir la ejecución de la orden de aprehensión. Entre octubre y noviembre de 2024, bloquearon las calles durante 24 días y negaron el acceso a los agentes de policía. Desde entonces, Morales ha evadido el arresto y ya ha evitado varias citaciones judiciales.