Hay dos detenidos por el femicidio de una adolescente en San Luis

Fuentes de la investigación y el abogado de la familia dejaron trascender que Zoe Pérez fue apuñalada y que probablemente también padeció un ataque sexual. Uno de los detenidos es un hombre de 30 años apodado “El Gringo”.

Dos hombres permanecían detenidos este miércoles como sospechosos de haber participado en el femicidio de Zoe Abigail Pérez Mora, la adolescente de 17 años hallada asesinada ayer en la localidad sanluiseña de La Toma, y si bien se aguardan los resultados de la autopsia, los investigadores creen que la víctima sufrió puñaladas y un ataque sexual, informaron fuentes judiciales y de la pesquisa.

En tanto, los restos de la adolescente fueron sepultados en el cementerio municipal de dicha localidad.

El de Zoe Pérez Mora se convirtió en el cuarto femicidio registrado desde 2010 en esa localidad ubicada a 85 kilómetros de la ciudad capital de San Luis y el segundo en lo que va del año en la provincia, ya que el 29 de enero, Marta Magallán, de 70 años, fue asesinada en Villa Mercedes en un hecho por el que está detenido su hijo de 32 años.

El gobernador Claudio Poggi emitió un comunicado en el que expresó sus «condolencias a familiares, amigos y seres queridos de Zoe Pérez» y su «acompañamiento al pueblo de La Toma y en especial a los chicos e integrantes de la comunidad educativa del Colegio Belgrano, en estos días cargados de tristeza y dolor para quienes compartían su amistad y sus sueños».

«Trabajamos para conocer la verdad de lo sucedido, para que haya justicia, solo así, podrá haber un poco de sosiego a tanto desconsuelo», añadió el gobernador en el portal de información oficial del gobierno provincial.

La adolescente de 17 años iba a cursar este año el último de su etapa secundaria en el Colegio “Manuel Belgrano” y, según las primeras versiones, la noche del lunes pasado le dijo a su madre que iba a ver un partido de básquet junto a una amiga y que después regresaba a su casa.

Zoe no regresó y fue hallada el martes asesinada en una propiedad ubicada en la calle Inti Huasi, entre Estanislao del Campo y Güiraldes, del barrio Barrancas de la mencionada localidad, donde además quedaron detenidos dos hombres, presentes en el lugar del hecho.

El crimen conmocionó a la comunidad y algunos vecinos buscaron ingresar al domicilio donde encontraron el cadáver, para intentar linchar a los principales sospechosos del crimen.

Estos dos sospechosos serán sometidos este jueves a una audiencia de formulación de cargos ante la fiscal María del Valle Durán, titular la unidad especializada en género de la Primera Circunscripción.

El dolor de los padres

Los padres de la víctima, Sandra Mora y Falcón Pérez, estuvieron en la morgue judicial de la capital puntana junto a su otro hijo y el abogado Esteban Bustos para retirar los restos de Zoe y regresar a La Toma para el velorio.

En la puerta de la morgue, la madre habló con la prensa y dijo que en su familia están «muertos en vida», ya que «nadie» se las «va a devolver».

El crimen de la adolescente conmocionó a esa comunidad de unos 9 mil habitantes y algunos vecinos buscaron ayer ingresar al domicilio donde encontraron el cadáver, para intentar linchar a los principales sospechosos apresados.

Según fuentes de la investigación, uno de los detenidos es un hombre de 30 años apodado «El Gringo», quien, según la madre de la víctima, era solamente un «amigo» de su hija.

La investigación

 Por su parte, la fiscal Del Valle Durán informó a la prensa local que la aparición del cadáver se dio luego de que, ante la falta de respuestas de su hija, la madre alertó a las autoridades y denunció su desaparición.

Sobre cómo estaba la víctima en la escena del crimen, la fiscal comentó que fue hallada «acostada en una cama, mirando para arriba, vestida y aparentemente con lesiones».

Las fuentes indicaron que la adolescente murió apuñalada, aunque los investigadores judiciales esperan los resultados de la autopsia para confirmarlo.

A su vez, el abogado Bustos detalló que el cuerpo presentaba «múltiples lesiones» e infirió que «intentaron agredirla sexualmente para luego acabar con su vida».

Para el abogado, la adolescente no fue asesinada «en lugar donde la encontraron, o sea en la habitación en la casa, sino en la cocina o en otro sector» de la vivienda.

El principal sospechoso detenido es precisamente el dueño de la propiedad donde se encontró el cadáver de la víctima, mientras que la fiscalía trabajaba minuciosamente en procura de recolectar todas las evidencias posibles para esclarecer el femicidio.

A su vez, los voceros judiciales pidieron «prudencia» a los medios de comunicación al brindar información sobre el caso ya que «en muchos casos» la misma «carece de veracidad y genera confusión social».

La reacción de los vecinos

Los trabajos investigativos y periciales se vieron este martes limitados por la reacción de algunos vecinos y allegados a la víctima que se acercaron a la casa con intenciones de agredir a los detenidos y ocasionar destrozos.

«Nos encerraron, tiraban piedras, lastimaron a civiles y policías. Querían que les entregaran a los detenidos y no dejaban que Científica pudiera buscar los elementos que tenían en los móviles», manifestó una fuente ligada al equipo que llevó adelante las actuaciones.

La situación se calmó cuando las fiscales actuantes pudieron explicar la situación a los manifestantes que salieron a la calle pidiendo justicia por la adolescente.

Otros femicidios

 Es que los habitantes de La Toma recuerdan con dolor otros tres femicidios cometidos en ese lugar en los últimos 14 años.

El 7 de marzo de 2010, Lucía Zanón (34), profesora de matemática, y Lorena Funes (24), madre de una niña de 3 años y estudiante de programación, fueron asesinadas en cercanías al pueblo.

Las hermanas habían salido a caminar hacia una ermita de la Difunta Correa, ubicada a unos tres kilómetros de La Toma, para cumplir una promesa, fueron atropelladas y degolladas por José Charly Correa, quien las atacó para violarlas y fue condenado a prisión perpetua por «doble homicidio calificado por alevosía y criminis causa».

El domingo 25 de junio de 2017, Nahir Nazareno Pérez (17) le dio una golpiza a su pareja, Carla Pereira (31), en la casa donde convivían.

El agresor, que practicaba kick boxing, la encerró con llave y le pegó, pero Carla logró escapar y pidió auxilio a sus vecinos.

El lunes 26 comenzó a sentir los efectos de la paliza, no coordinaba para caminar y hablaba incoherencias por lo que la llevaron al Hospital de La Toma y de ahí la derivaron al de San Luis, donde falleció el 29 de junio.

Dos años después, el joven fue condenado a 20 años de prisión por ser menor de edad al momento de cometer el delito, lo que redujo un tercio la pena a prisión perpetua que le correspondía.

Telam

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