Gobierno de Chile destituye a dos ministras después de 69 días

Santiago de Chile. Después de sólo 69 días, el gobierno de ultraderecha de José Antonio Kast ha destituido a dos ministras que fueron cada vez más criticadas por su conducta en el cargo y su dudosa idoneidad para sus respectivos cargos.

La portavoz del gobierno despedida, Mara Sedini, fue acusada repetidamente de no poder comunicar los programas del gobierno. Sus índices de aprobación fueron recientemente sólo del 24 por ciento.

Tampoco la ex Ministra de Seguridad Pública, Trinidad Steinert, logró una mejora notable de la situación de seguridad, una de las promesas electorales de Kast. Los índices de aprobación de Steinert cayeron al 36 por ciento en las últimas semanas. Sedini y Steinert fueron los ministros con los índices de aprobación más bajos entre la población (informó Amerika21).

A pesar de las serias críticas, Kast elogió a ambos en su ceremonia de despedida el pasado martes. No esperaba esta reorganización del gabinete: “No era lo que había planeado para esta fase de gobierno”. Kast agradeció a Steinert haber asumido uno de los desafíos más difíciles del gobierno en los primeros meses: “Devolver la paz a las familias y la autoridad al Estado frente al crimen organizado, el narcotráfico y la violencia que avanza en nuestro país desde hace años sin que nadie lo detenga”. La ministra asumió esta tarea “con una dedicación y convicción que sólo unos pocos pueden lograr”.

Kast destacó también la firmeza de la portavoz del Gobierno despedida, que había demostrado “fuerza y ​​convicción” en el proceso de construcción del Gobierno y tuvo que afrontar “situaciones muy injustas” en primera línea a la hora de dar buenas y malas noticias. La compleja situación en la que se encuentra el gobierno de emergencia requiere constante firmeza y mucho trabajo para implementar medidas impopulares y limpiar la casa para que los inversionistas regresen a Chile. Por eso no hay tiempo para pequeñas disputas, afirma Kast.

Sin embargo, la reorganización del gabinete no sorprendió a la oposición, ya que fue una prueba de una improvisación constante y un fracaso absoluto, subrayó el senador socialista Juan Carlos Castro: “Estamos ante un fracaso total. En 69 días han asumido dos ministras que claramente han fracasado debido a la realidad”.

Paulina Vodanovic, del Partido Comunista, criticó al gobierno por experimentar con personas que no eran aptas para el cargo, en particular con la portavoz del gobierno, “que era una oradora silenciosa que huía y no se comunicaba, aunque ese hubiera sido su deber más importante”.

¿Pensar fuera de la caja?

Con tu donación podremos acercarte a lo que sucede día a día en América Latina.

El líder de Democracia Cristiana, Álvaro Ortíz, también acusó al expresidente de falta de competencia. No pudo “formular ideas coherentemente y transmitir lo que el gobierno realmente quería en los distintos ámbitos”.

Aún más mordaces son las críticas a Steinert, quien, según Ortíz, “sabía meses antes de asumir el cargo que tenía que tener un plan” para garantizar la principal promesa electoral de mejorar la seguridad pública. Ella “ni siquiera fue capaz de idear uno y, peor aún, tuvo la audacia de afirmar que no sabía que tenía que idear un plan”.

Por su parte, la senadora independiente Fabiola Campillai afirmó que “el llamado ‘gobierno de emergencia’ fue un fracaso tal que el primer ministro destituido fue, entre todos, el ministro de Seguridad”.

Se dudaba de la idoneidad de Steinert para el cargo ministerial no sólo por la falta de un plan, sino también por las relaciones comerciales con su exmarido. En el pasado trabajó como abogado para narcotraficantes. Su despido se produjo justo después de que la oposición anunciara una consulta parlamentaria sobre el plan de seguridad pública.

En última instancia, el propio presidente es responsable de la política, advirtió Daniel Manouchehri, del Partido Socialista. Kast “seleccionó él mismo este gabinete y después de menos de 70 días despidió a los ministros”. Kast debería hacer autocrítica y explicar “por qué nombró a personas sin un plan, liderazgo y habilidades”.

El ministro del Interior, Claudio Álvaro, asumirá ahora el cargo de portavoz del gobierno con una doble función. El ministro de Transportes, Louis de Grange, asume también el ministerio de Obras Públicas. Martín Arrau pasa de este cargo ministerial a la Oficina de Seguridad Pública. Esto significa que el gabinete de gobierno se reducirá de 24 a 22 puestos ministeriales. De Grange y Arrau son los miembros del gabinete con mayor reputación pública.