“Esta es la muerte de la universidad pública en Guatemala”

Ciudad de Guatemala. El miércoles, el rector de facto de la pública Universidad San Carlos (USAC), Walter Mazariegos, prestó juramento para un nuevo mandato. Mazariegos, considerado un aliado del llamado Pacto de los Corruptos, sólo pudo conseguir su elección como director de la universidad mediante fraude; Numerosos organismos electorales de la oposición fueron excluidos de las elecciones de abril (informó Amerika21). En la inauguración del miércoles 1 de julio, el edificio de la universidad fue cerrado y defendido por simpatizantes de Mazariego armados y enmascarados.

Como informan los medios de comunicación y los implicados en las protestas, se realizaron varios disparos desde el interior del edificio de la universidad. En vídeos se pueden escuchar disparos mientras los manifestantes arrojan objetos a la puerta cerrada de la universidad. Un portavoz de los manifestantes también confirmó en un vídeo que se realizaron disparos desde el interior de la universidad. Además, los manifestantes fueron atacados y al menos una persona resultó herida. Se dice que la violencia provino de partidarios de Mazariegos. Los vídeos muestran a agentes de policía esperando, ajenos, durante el enfrentamiento. Otras fotos muestran a agentes de policía poniéndose a salvo.

No está claro quiénes fueron las personas que atacaron a los manifestantes desde el interior y, a veces, desde delante de la universidad. La gente apareció enmascarada. Un representante de los estudiantes, que quiso permanecer en el anonimato, puso en duda a america21 que los enmascarados fueran estudiantes. Aunque en los últimos días ha habido algunos estudiantes manifestantes por Mazariegos, hoy “no eran estudiantes, sino miembros de bandas criminales pagadas por Mazariegos”, explica a Amerika21.

El conflicto sobre la universidad es mucho más que un simple asunto interno de la universidad. La USAC tiene una posición de poder única a nivel mundial dentro de las estructuras estatales en Guatemala. Nombra a uno de los cinco jueces constitucionales, encabeza la comisión que selecciona candidatos para el Ministerio Público, tiene derecho a voto en varios comités sobre cuestiones presupuestarias y tiene un asiento en el Banco Nacional. Esta posición ha convertido a la USAC en uno de los teatros centrales de lucha en los últimos años con el llamado Pacto de los Corruptos, una alianza de políticos corruptos, sectores del gremio empresarial, familias de la oligarquía y el crimen organizado. Este pacto se ha infiltrado sistemáticamente en las autoridades estatales desde 2014 y, con el primer fraude en las elecciones universitarias de 2022, también puso bajo su control a la USAC.

Por eso el presidente socialdemócrata Bernardo Arévalo, que ha declarado la guerra al “pacto”, se posicionó sobre el conflicto y trató de impedir la toma de posesión de Mazariegos recurriendo al Tribunal Constitucional. Aunque el Tribunal Constitucional no fue sustituido hasta abril y había esperanzas de un retorno al Estado de derecho, el tribunal declaró inválida una decisión de tribunales inferiores que querían prohibir a Mazariegos asumir el cargo a principios de junio.

Representantes estudiantiles ven el regreso de Mazariegos al cargo como un punto de inflexión en la historia de la USAC. “Con la autonomía de la USAC anclada en la constitución el 1 de diciembre de 1944, después de la revolución de octubre, la historia de la USAC comenzó como una universidad popular que sobrevivió a la guerra civil y la dictadura. A partir del 1 de julio, eso es historia”, explicó un representante estudiantil a Amerika21.