Esperanza de Cuba: conocimientos sobre corales resilientes

La Habana. Un extenso proyecto de investigación en Cuba ha producido nuevos conocimientos sobre la protección y el fortalecimiento de los arrecifes de coral. Desde hace tres años, la expedición “Bojeo a Cuba” explora arrecifes, poblaciones de peces, aves y mamíferos marinos a lo largo de un recorrido total de 5.700 kilómetros a lo largo de la costa. Identificó “lugares de esperanza” en los que los arrecifes de coral y los respectivos ecosistemas prosperan particularmente bien. En esto reconoció las causas y factores para un buen desarrollo y resistencia a presiones crecientes como el aumento de la temperatura del agua y las tormentas. Algunos arrecifes pueden incluso recuperarse de tales daños.

En gran parte del Caribe, el calentamiento de los mares, la sobrepesca y la contaminación han pasado factura a los arrecifes de coral. Los arrecifes de la región albergan ahora sólo aproximadamente la mitad de corales duros que en 1980. Sin embargo, Cuba ocupa desde hace mucho tiempo una posición especial. Sus aguas albergan uno de los sistemas de arrecifes más grandes del Caribe, así como una de las redes más extensas de áreas marinas protegidas. Por tanto, sirven como laboratorio natural para investigar cómo funcionan los arrecifes saludables.

Para obtener nuevos conocimientos, los científicos cubanos contaron peces y tomaron muestras de agua de las zonas de los arrecifes. Documentaron delfines, manatíes y aves marinas y entrevistaron a pescadores y otras personas que se ganan la vida en el mar. El resultado es ahora una instantánea poco común a nivel nacional de uno de los ecosistemas marinos más grandes y menos comprendidos de todo el Caribe.

Los hallazgos son motivo de optimismo en un momento en que tanto los arrecifes de coral como las instituciones científicas están bajo una presión cada vez mayor. La investigación cuenta con el apoyo del Fondo de Defensa Ambiental (EDF), una organización global sin fines de lucro con base científica que ha trabajado con científicos y conservacionistas cubanos durante más de 25 años. “Incluso en tiempos extremadamente difíciles, nuestros socios cubanos están haciendo un trabajo excelente y logrando resultados tangibles en conservación”, dijo Valerie Miller, experta en pesca y conservación marina de EDF.

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Los resultados subrayan la importancia de una gestión eficaz de los arrecifes y señalan cinco áreas prometedoras entre los arrecifes de coral que parecen ser particularmente resistentes a los daños causados, por ejemplo, por el cambio climático. En conjunto, los estudios realizados ayudan a cerrar lagunas de conocimiento sobre las aguas cubanas que existen desde hace mucho tiempo. También demuestran el valor de considerar los ecosistemas como sistemas interconectados en lugar de especies o hábitats aislados.

Lo que comenzó como un viaje científico ahora está dando forma a los esfuerzos de conservación en toda Cuba. La expedición sentó las bases para una nueva hoja de ruta para los arrecifes de coral de Cuba: una estrategia a largo plazo que reúne a científicos, formuladores de políticas y comunidades locales para proteger los ecosistemas de arrecifes y al mismo tiempo apoyar a las personas que dependen de ellos. Por eso, los conservacionistas trabajan para convertir los arrecifes saludables en oportunidades económicas mediante la promoción de centros de buceo locales, operadores de snorkel y otros proyectos turísticos que crean incentivos económicos para la conservación y al mismo tiempo generan ingresos para las comunidades costeras.

La importancia de este trabajo se extiende mucho más allá de Cuba. Las corrientes oceánicas conectan los arrecifes cubanos con los ecosistemas de todo el Caribe. Transportan pequeñas larvas de coral que flotan libremente y pueden desplazarse cientos de kilómetros y ayudar a reconstruir los arrecifes. Muchas especies de peces también migran entre aguas cubanas y estadounidenses, lo que convierte a los arrecifes cubanos en un importante vivero para la fauna marina de toda la región. Al identificar los factores que contribuyen a la resiliencia de arrecifes específicos, los científicos cubanos están obteniendo conocimientos que pueden hacer avanzar los esfuerzos de conservación en todo el Caribe y beneficiar a los ecosistemas compartidos por Cuba y Estados Unidos.

La crisis económica en Cuba causada por el bloqueo estadounidense ha traído enormes desafíos para la vida cotidiana, incluso para las instituciones de investigación locales y las organizaciones ambientalistas. La escasez de combustible, los cortes de energía y los recursos limitados han dificultado cada vez más el trabajo científico. Organizaciones como EDF, la Wildlife Conservation Society y el Fondo para la Biodiversidad del Caribe están trabajando con socios cubanos para garantizar que la investigación marina de importancia mundial continúe durante este momento difícil.