La Habana. El nuevo año escolar comenzó este martes en Cuba. Más de 1,4 millones de estudiantes y 135.000 profesores regresaron a casi 10.000 escuelas, universidades e instituciones educativas tras las vacaciones de verano.
El inicio del curso escolar se ve ensombrecido por la crisis omnipresente en el país caribeño, que ya ha provocado importantes problemas en el último curso lectivo. Los mayores desafíos son las restricciones logísticas causadas por la enorme crisis energética. Se trata del suministro de electricidad, el transporte, las comidas escolares, los uniformes escolares y la escasez de profesores. Aunque la situación en estas zonas se ha deteriorado en algunas zonas en comparación con el último año escolar, el regreso a la enseñanza presencial es uno de los principales objetivos de este año escolar. La ministra cubana de Educación, Dra. Naima Trjillo, afirmó en el programa televisivo Mesa Redonda que para lograr este objetivo liderarán las clases miles de estudiantes de magisterio y ex docentes que ya están en edad de jubilarse.
¿Estás interesado en lo que está sucediendo en el Sur Global?
Le brindamos noticias e información general de América Latina. Apóyanos con una donación.
El trasfondo de esta medida es el hecho de que sólo el 73 por ciento de los puestos están cubiertos. La capital, La Habana, se ve particularmente afectada por esta escasez de docentes, donde se desplegarán 3.000 docentes sólo de las provincias del este de Cuba. También está prevista una flexibilización con respecto al uso hasta ahora obligatorio de uniformes escolares. Dado que la industria nacional sólo pudo producir el diez por ciento de los uniformes escolares necesarios, este año escolar debería ser posible participar en clases presenciales sin uniforme. Dado el problema de los largos viajes a la escuela, especialmente en las regiones rurales, también está previsto que los estudiantes puedan permanecer en las instituciones educativas durante la semana. Según informa el Ministro de Educación, en las últimas semanas y meses se han llevado a cabo obras de renovación en colaboración con las familias de los estudiantes, la organización pionera, la asociación de mujeres y las autoridades locales.
El objetivo de estas medidas es garantizar la docencia presencial en todo el país a pesar de las restricciones existentes. Además de crear las bases materiales y proporcionar suficientes docentes, la atención se centra también en un enfoque que se adapte a las condiciones de la respectiva región y de la institución educativa. La clave del éxito es la aplicación del concepto de “zonas educativas”. En estas zonas educativas se combinarán los diferentes grupos de años y áreas temáticas, teniendo en cuenta los recursos disponibles, garantizando así lecciones para más estudiantes en un solo lugar. Estas estrategias dejan claro que, a pesar de la grave crisis, el gobierno cubano no está dispuesto a abandonar la educación como uno de los grandes logros de la revolución y está tomando todas las medidas necesarias para defender el derecho constitucional a la educación.