El nuevo invento de este científico podría salvar un edificio en caso de terremoto





Los terremotos pueden representar una grave amenaza para las ciudades y la vida humana. Algunos científicos han tratado de anticiparse a estos eventos utilizando tecnología como la fibra óptica para detectar terremotos y mareas, mientras que otros han buscado formas de mitigar el daño que pueden causar. El profesor de ingeniería civil Moussa Leblouba de la Universidad de Sharjah, Emiratos Árabes Unidos, ha desarrollado una posible solución para esto último que es a la vez simple y eficaz, y que no utiliza electricidad. Tiene la forma de un cilindro con una varilla que pasa por el centro y se extiende hacia los extremos. La parte de la varilla dentro del cilindro tiene varillas más pequeñas que se ramifican hacia afuera y todo el cilindro está lleno de bolas de acero. La idea es que este dispositivo absorba y disipe el impacto de un terremoto.

Esto no parece tan complicado y es que en realidad no lo es. En declaraciones a EurekAlert!, Leblouba explicó que el dispositivo sólo necesita el poder de la física para hacer su trabajo. “Cuando la estructura adjunta vibra, el eje se mueve hacia adelante y hacia atrás dentro del cilindro, y las varillas empujan a través de las bolas densamente empaquetadas. La fricción generada entre las bolas y las varillas absorbe y disipa la energía de la vibración”, dijo. Añadió que en las pruebas el dispositivo alcanzó una tasa de amortiguación de alrededor del 14%, lo que demuestra que hace su trabajo de manera razonable.

Leblouba recibió una patente para este dispositivo antisísmico en 2025, aunque todavía queda mucho trabajo por hacer antes de que pueda implementarse ampliamente. Por muy bueno que parezca actualmente, todavía necesita más pruebas para demostrar su valía.

Aún queda un largo camino por recorrer

El dispositivo de Moussa Leblouba tiene numerosos beneficios. Además de no necesitar energía, lo que facilita su adaptación a edificios más antiguos, también es modular. Esto significa que los ingenieros pueden desmontarlo y reemplazar componentes según sea necesario, asegurando que permanezca en condiciones de funcionamiento. Además, su sencillez reduce los costes de fabricación y mantenimiento. Esa simplicidad también significa que los ingenieros pueden modificar el dispositivo para adaptarlo al tamaño, peso y necesidades específicas de una estructura.

Dicho esto, todavía quedan obstáculos por superar. En particular, hasta ahora el equipo sólo ha sometido el dispositivo a pequeños movimientos de 1 a 5 milímetros (0,04 a 0,2 pulgadas). Si bien el dispositivo ha funcionado bien, logrando una rigidez de 5 kilonewtons por milímetro, es necesario probarlo en condiciones reales fuera del laboratorio antes de que pueda implementarse ampliamente. El profesor Leblouba ha afirmado que el equipo de investigación tiene previsto desarrollar versiones más grandes del dispositivo y someter el diseño a simulaciones más realistas de la actividad sísmica, incluidos escenarios que incluyan modelos a escala de edificios.

Los terremotos no van a desaparecer y todo lo que podemos hacer es prepararnos lo mejor que podamos para enfrentarlos. Los suministros de emergencia para terremotos de Harbor Freight pueden ayudar, pero son inventos como este los que realmente ayudarán a que superar los terremotos sea un poco más fácil y seguro.