Bogotá. En vísperas de las elecciones presidenciales de finales de mayo, el presidente colombiano Gustavo Petro denunció un complot de asesinato contra el candidato del partido progresista Pacto Histórico, Iván Cepeda. Además, los medios de investigación informaron sobre la Operación Júpiter, con la que círculos políticos en torno al expresidente ultraderechista Álvaro Uribe están llevando a cabo una campaña de desprestigio selectiva contra Cepeda.
Cepeda lidera en las encuestas, seguido por el abogado ultraderechista Abelardo de la Espriella, de la campaña electoral Defensores de la Patria, y la senadora Paloma Valencia, del partido Centro Democrático de Uribe.
Se dice que los servicios de seguridad colombianos transmitieron la información sobre el posible ataque a Cepeda a las autoridades estadounidenses. El objetivo es obtener “una evaluación y apoyo de capacidades” en el marco de la cooperación internacional para reducir los riesgos de seguridad de cara a las próximas elecciones, dijo el ministro de Defensa colombiano, Pedro Sánchez.
Sin embargo, los presuntos ataques contra Cepeda también habrían sido en forma de calumnias e informes falsos a través de la Operación Júpiter. Cepeda ha presentado una solicitud a la Fiscalía General para que la agencia investigue.
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Según una investigación del canal público Señal Investigativa y la revista Revista Raya, el ex estratega de comunicaciones de Uribe, Jaime Bermúdez, estaría detrás de la operación, que costó siete mil millones de pesos (alrededor de 1,7 millones de euros). El objetivo es generar miedo, indignación e incertidumbre para difundir información falsa sobre Cepeda y posicionar a Valencia como miembro del centro político.
Según documentos, grabaciones de audio y video a disposición de Señal Colombia, la campaña de desprestigio funciona de dos maneras. Por un lado, se llevarán a cabo los llamados talleres para empleados en empresas privadas de todo el país. Sólo en febrero se celebraron 31 eventos de este tipo. El Ministerio de Trabajo recibió quejas de empleados y sindicatos de que se había obligado a los empleados a participar. Por otro lado, la estrategia incluye una campaña en redes sociales. En ambos sentidos se pretende difundir información falsa, por ejemplo sobre conexiones entre Cepeda y ex líderes guerrilleros.
También se dice que en la campaña participan respetados medios de comunicación de centro político como La Silla Vacía, que se consideran independientes. Revista Raya publicó un audio en el que Bermúdez menciona a La Silla Vacía como parte de su proyecto comunicacional. El medio online desmintió la información, pero admitió tener dos contratos con la organización Probogotá. Sin embargo, según las investigaciones, Probogotá fue parte de la Operación Júpiter.