La Habana/San José. El presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, ordenó el cierre de la embajada de su país en Cuba, diciendo que su gobierno no reconoce la legitimidad del gobierno cubano. Cuba rechaza la medida por considerarla arbitraria y la ve como un componente más de la campaña de aislamiento de Estados Unidos contra la isla.
Chaves anunció la decisión el 18 de marzo en un acto de inauguración de una estación de escaneo de drogas donada por Estados Unidos, al que también asistió el embajador estadounidense. “Costa Rica no reconoce la legitimidad del régimen comunista de Cuba, dado el abuso, la opresión y las condiciones degradantes que soportan los residentes de esta hermosa isla”, dijo Chaves, según Reuters. Y añadió: “Debemos limpiar el hemisferio de comunistas”.
El Ministro de Relaciones Exteriores de Costa Rica, Arnoldo André, dijo que Cuba podría continuar manteniendo servicios consulares en el país.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba dijo que ya había sido informado de la decisión unilateral mediante nota diplomática del 17 de marzo “sin justificación alguna”. A partir del 1 de abril las relaciones sólo continuarán a nivel consular y se ha pedido al personal diplomático que se retire.
En una declaración del 18 de marzo, el Ministerio de Relaciones Exteriores cubano rechazó firmemente los comentarios del Presidente Chaves. “Manipuló groseramente la historia y la realidad de Cuba” e “ignoró escandalosamente” la responsabilidad directa de la política de bloqueo estadounidense en el deterioro de las condiciones de vida en la isla, circunstancia que la propia Costa Rica reconoce desde hace años.
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“El Estado costarricense, que tiene una historia de subordinación a la política estadounidense contra Cuba, se suma una vez más a la ofensiva del gobierno estadounidense en sus renovados intentos de aislar a nuestro país”, continúa el comunicado. La decisión se tomó “obviamente bajo presión y sin tener en cuenta los intereses nacionales”.
La medida de Costa Rica sigue a una serie de medidas similares en la región. A principios de marzo, Ecuador cerró su embajada cubana y declaró persona non grata al embajador cubano. Ambos presidentes habían participado anteriormente en una cumbre de jefes de Estado latinoamericanos de derecha organizada por el presidente estadounidense Donald Trump en Florida bajo el nombre “Escudo de las Américas”.
También está creciendo la presión sobre las misiones médicas de Cuba, una fuente clave de divisas para La Habana. Honduras y Jamaica finalizaron sus programas con médicos cubanos en marzo, informó el portal de noticias estadounidense Politico, citando documentos internos del Departamento de Estado de Estados Unidos.
El trasfondo de los cambios regionales es una estrategia integral de aislamiento por parte de la administración Trump bajo el liderazgo del secretario de Estado estadounidense Marco Rubio, él mismo hijo de inmigrantes cubanos. Esto abarca desde la inclusión de Cuba en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo hasta un bloqueo petrolero impuesto militarmente y presiones diplomáticas selectivas sobre los países socios de La Habana en el hemisferio occidental.