La Habana/Madrid/Londres. Una coalición internacional de sindicatos, parlamentarios, organizaciones humanitarias y figuras públicas quiere llevar ayuda humanitaria a La Habana el 21 de marzo. La operación, inicialmente prevista como una flotilla, se ha ampliado hasta convertirse en un convoy que llegará a la capital cubana “por aire, mar y tierra”, según anunciaron este jueves los organizadores.
El convoy, denominado “Convoy Nuestra América A Cuba”, tiene como objetivo llevar alimentos, medicinas, suministros médicos y suministros esenciales a la isla, según el comunicado. Las entregas se concentrarán en el Malecón habanero. Delegaciones internacionales de la iniciativa ya están organizando puntos de recogida, adquiriendo importantes suministros y coordinando la logística del viaje.
Varias figuras políticas han prometido su apoyo al proyecto. Entre ellos se encuentran el exlíder laborista británico Jeremy Corbyn, la congresista estadounidense de origen palestino Rashida Tlaib y la activista climática sueca Greta Thunberg, que participó en la flotilla Sumud de 2025 que se suponía llevaría ayuda a Gaza.
“Estados Unidos está cometiendo un acto brutal de castigo colectivo contra el pueblo cubano en este momento”, afirmó Thunberg en el comunicado, citado por la agencia de noticias AFP. Ella apoya el convoy a Cuba “porque la solidaridad internacional es la única fuerza lo suficientemente poderosa como para oponerse a figuras imperiales como Trump y Netanyahu”. No especificó si el propio Thunberg viajaría a Cuba.
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El activista político estadounidense David Adler, uno de los organizadores del convoy, destacó que tenían el mismo objetivo que el año pasado con su flotilla a Gaza: “Desafiar un bloqueo que está matando de hambre a la población civil”.
Cuba se encuentra en medio de un estado de emergencia sin precedentes. A finales de enero de 2026, el presidente estadounidense Donald Trump emitió una orden ejecutiva que clasificaba a Cuba como una “amenaza extraordinaria a la seguridad nacional de Estados Unidos”, endureciendo así el bloqueo económico que lleva más de seis décadas. Además, el gobierno de Estados Unidos amenaza con imponer sanciones a todos los países que suministren petróleo crudo o productos derivados del petróleo a Cuba.
El gobierno cubano respondió a la situación con un plan de emergencia que redujo al mínimo el transporte y un fuerte racionamiento del combustible. Desde entonces, la vida económica en la isla se ha paralizado masivamente (informó America21).
Las Naciones Unidas expresaron la semana pasada su preocupación por la creciente escasez de combustible en Cuba y su impacto en la población. La ONU está trabajando con el gobierno cubano para brindar “mayor apoyo” a la isla, informa la agencia de noticias EFE.
El modelo de la iniciativa es la flotilla Sumud, que intentó llevar ayuda a Gaza mientras allí continuaban los ataques del ejército israelí. Varios organizadores de la actual misión a Cuba habían participado anteriormente en la flotilla hacia los territorios palestinos.