El Alto. La federación sindical boliviana COB ha convocado una huelga general para hacer cumplir 16 demandas clave contra el gobierno. Decenas de miles de personas se reunieron en El Alto el 1 de mayo en una asamblea popular nacional, un cabildo, para adoptar la proclama. El trasfondo es el empeoramiento de la crisis económica en el país y las numerosas reformas neoliberales que el gobierno del presidente Rodrigo Paz está impulsando. La huelga general también pretende apoyar a numerosos sectores manifestantes y dar mayor peso a sus preocupaciones.
Mario Argollo, minero y presidente de la COB desde octubre de 2025, dijo: “Se ha declarado una huelga general indefinida para apoyar a nuestros compañeros en huelga y si el gobierno no encuentra una solución inmediata, tendrá que dimitir”.
Argollo agregó que el llamado fue también una respuesta al aumento del costo de vida, el desempleo y los problemas de suministro de combustible, así como a la incapacidad del gobierno para encontrar soluciones.
El catálogo de demandas adoptado incluye la defensa de diversos derechos sociales así como medidas para el crecimiento económico sin reducir la soberanía nacional y sin vender los recursos naturales del país. La COB pide la defensa de las empresas nacionales y la prohibición de toda privatización, el abandono de los cambios a la Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo y el fin de las pensiones de pobreza. La asociación también rechaza iniciativas legislativas cuyo objetivo es criminalizar las protestas sociales, como la ley contra los bloqueos de carreteras.
El portavoz del Gobierno, José Luis Gálvez, respondió al llamado de la COB: “Se avanza, se avanza trabajando, sin quedarse quieto y sin poner obstáculos. (…) El primer mensaje de la Asamblea Popular es que no representan a la gran Bolivia, a tantos hombres y mujeres que han elegido trabajar”.
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El espacio político para el presidente Paz y su gobierno se está reduciendo cada vez más. Mientras las colas en las gasolineras continúan por la escasez de combustible y el país seguirá en recesión en 2026, las protestas en las calles siguen creciendo. No fue hasta diciembre que una huelga general impidió una reforma neoliberal integral (informó America21).
El presidente también sufrió una derrota en las elecciones regionales celebradas recientemente. Su alianza electoral no pudo ganar ni una sola provincia en la primera vuelta y perdió influencia a nivel regional. Al mismo tiempo, la nueva alianza de izquierda A-UPP logró ganar las elecciones a alcaldes en La Paz y Potosí, así como en las provincias de Cochabamba, Potosí y Oruro (informó Amerika21).
Las protestas contra la situación social también se manifiestan en numerosos incendios locales. En Alto Beni, los pequeños agricultores convocaron a protestas contra el Decreto 1720 y pidieron la renuncia del presidente Paz. El Decreto 1720 permite la conversión de pequeñas parcelas agrícolas, que no pueden ser embargadas, en medianas parcelas de tierra, que no gozan de la misma protección. Los críticos temen que esto pueda allanar el camino para una concentración masiva de tierras y significar la pérdida de medios de vida para muchos pequeños agricultores.
Los camioneros de larga distancia en la región de Yuna continuaron bloqueando rutas de suministro clave debido a la mala calidad del combustible entregado, y 2.000 docentes se manifestaron en todo el país exigiendo mejores salarios. Las próximas semanas mostrarán si el gobierno puede permanecer al margen de las protestas o verse obligado a hacer correcciones de rumbo.