Medellín. La literatura colombiana ha perdido a uno de sus poetas importantes. Gustavo Adolfo Garcés falleció el 11 de julio en Medellín a la edad de 69 años. Además de su labor como escritor y ensayista, trabajó durante muchos años en el servicio público e hizo campaña por los derechos humanos y una cultura de paz en Colombia.
La noticia la dio a conocer su hijo, el sociólogo y presentador de televisión Santiago Garcés Correa. Informó sobre la muerte de su padre en las redes sociales y publicó uno de sus poemas. Desde entonces, escritores, instituciones culturales y lectores han rendido homenaje a un autor que es una de las voces importantes de la poesía colombiana contemporánea.
Gustavo Adolfo Garcés creó una obra caracterizada por la claridad lingüística, la brevedad y una especial atención a las experiencias humanas fundamentales. Sus poemas abordan temas como la memoria, la infancia, la fugacidad, el silencio y la vulnerabilidad humana. Con su forma concentrada se convirtió en uno de los representantes más importantes del poema breve en Colombia.
Entre sus publicaciones más importantes se encuentran Libro de poemas (1987), Breves días, por la que recibió el Premio Nacional de Poesía Colcultura en 1992, así como Pequeño reino, Espacios en blanco, Hasta el fin de los números, Una palabra cada día, El muro blanco y En lugar de otros. En 2023, el Festival Internacional de Poesía de Bogotá lo homenajeó con la antología Intento un verso de espíritu leve.
Además de su obra literaria, Garcés trabajó durante varios años en la Procuraduría General de la Nación, una institución colombiana de control y supervisión para proteger las obligaciones estatales y los derechos civiles. Allí trabajó como consultor en derechos humanos y asuntos de comunidades étnicas y apoyó proyectos para personas afectadas por la violencia y la exclusión social.
Para Garcés los derechos humanos no eran sólo una tarea jurídica, sino también cultural. En su libro El taller de la llama: poesía, pedagogía y derechos humanos (2008) abordó la conexión entre literatura, educación y responsabilidad social. Vio la poesía como una forma de percibir mejor las experiencias de otras personas y fortalecer una cultura democrática.
Garcés también fue literato y politólogo, además de profesor universitario en varias universidades colombianas, entre ellas la Universidad de Antioquia, la Pontificia Universidad Javeriana y la Universidad del Rosario. También apoyó a autores jóvenes a través de talleres literarios.
La vida de Gustavo Adolfo Garcés combinó literatura y compromiso social. Si bien sus poemas reflexionaban sobre la memoria y la experiencia humana con un lenguaje sereno y preciso, su obra pública se caracterizó por la defensa de la dignidad humana y la búsqueda de formas de convivencia más pacíficas.
Con su muerte, Colombia pierde a un poeta que entendía la palabra no sólo como un medio de expresión artística, sino también como una forma de percibir el mundo de manera más consciente y de responsabilizarse de la sociedad. Su obra perdura como ejemplo de cómo la sencillez poética puede alcanzar una profunda dimensión humana y ética.
infancia
Infancia
regresa en silencio.
Siento
como las manos de mi padre
eso incluye el mío.
infantia
la infancia
regresa en silencio
Siento que me aprietan
leer las manos de mi padre.
Estrellas invisibles
hay noches
en el que descubres:
las escaleras,
la puerta,
el castillo.
pero la habitación
permanece en secreto.
Estrellas invisibles
Hola fotos
en que uno descubre
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la escalera
la puerta
y la cerradura
pero la habitacion
sigue siendo secreto
mis amigos
Yo tenía
un feliz insomnio.
me quedé
despierto toda la noche,
pensando en mis amigos.
Increíble,
tanta risa
en la memoria.
mis amigos
Tuve un insomnio feliz
pase la noche en vela
pensando en mis amigos
increíble tanta risa
en la memoria