Bogotá. Luego de una inspección realizada por el Ministerio de Trabajo en la planta Alpina en el municipio de Sopó, en el departamento de Cundinamarca, se ordenó el cierre inmediato y temporal de cuatro áreas de la planta. La inspección duró casi 24 horas. Según el ministerio, se identificaron deficiencias graves que se consideran de alto riesgo para los trabajadores, incluidos defectos en los tanques de soda cáustica y ácido nítrico, fugas en las calderas de vapor y áreas con temperaturas peligrosamente altas.
Según el Ministerio, estas condiciones suponen una amenaza inmediata para la salud y la integridad física de los empleados. Por ello, se ha ordenado el cierre cautelar y temporal de las zonas afectadas mientras continúan las investigaciones.
La situación empeoró después de que el Ministerio de Trabajo dijera que los ejecutivos de Alpina habían intentado obstruir la inspección obligatoria. El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, respondió a través de su cuenta en
La Unidad de Investigaciones Especiales del Ministerio de Trabajo calificó la orden de cierre como una “medida urgente, necesaria y proporcionada dadas las incidencias denunciadas y conocidas durante la visita”. La viceministra de Relaciones e Inspección del Trabajo, Sandra Muñuz, dijo que las áreas afectadas permanecerán cerradas hasta que se garantice su correcto funcionamiento y se asegure la protección de los derechos de los trabajadores. Además de los riesgos técnicos, el ministerio también impuso una medida preventiva por sospechas de acciones antisindicales.
¿Estás interesado en lo que está sucediendo en el Sur Global?
Le brindamos noticias e información general de América Latina. Apóyanos con una donación.
Alpina, por su parte, emitió un comunicado con detalles de la inspección, que se llevó a cabo el 23 de febrero. Según la empresa, seis funcionarios del Departamento de Trabajo tuvieron acceso a la planta. Se les “concedió acceso sin restricciones y realizaron su gira con todo el apoyo de Alpina”. La empresa también dijo que al inicio de la inspección había expresado su preocupación por la participación de dos observadores que no estaban afiliados al Ministerio de Trabajo y que podrían tener conflictos de intereses.
Alpina destacó que respeta la libertad de asociación y dijo que la empresa mantiene “continuos canales formales de diálogo con empleados y sindicatos”. La empresa también anunció la creación de una mesa redonda en la que participarán los trabajadores, el Ministerio de Trabajo y la dirección de la empresa.
El trasfondo del conflicto son acusaciones de derecho laboral que aún no se han presentado públicamente en detalle. En Colombia, las inspecciones laborales no son opcionales; son parte de la función de control constitucional sobre el cumplimiento de las leyes laborales y la protección de los derechos de los trabajadores. Desde un punto de vista jurídico, la obstrucción de las inspecciones por parte del Ministerio de Trabajo puede considerarse obstrucción de la inspección del trabajo. El Código del Trabajo colombiano prevé multas de hasta 5.000 salarios mínimos mensuales en tales casos.
Alpina es una empresa multinacional colombiana que produce productos lácteos. Opera en Colombia, Ecuador, Venezuela y Estados Unidos y también vende sus productos en Centroamérica.