Bogotá/Quito. El hallazgo de una bomba sin detonar en el sur de Colombia, a pocos kilómetros de la frontera con Ecuador, ha desatado nuevas tensiones diplomáticas entre ambos países. El artefacto explosivo fue descubierto a principios de marzo en una zona rural del departamento de Nariño en Colombia. Los agricultores encontraron las municiones en medio de campos de coca y plátano cerca del paso fronterizo de Rumichaca, que conecta la localidad colombiana de Ipiales con la localidad ecuatoriana de Tulcán.
La bomba, que pesaba alrededor de 250 kilogramos, no detonó al impactar y dejó un cráter en el suelo. Los expertos entrevistados por medios internacionales identificaron el artefacto explosivo como una bomba aérea Mark-82. Este modelo de bomba en caída libre se utiliza a menudo en operaciones aéreas militares y puede lanzarse desde aviones de combate. Ahora lo fabrican varios países y es conocido por su alto poder explosivo y su uso en zonas de conflicto.
El presidente colombiano Gustavo Petro dijo que la bomba pudo haber sido lanzada desde un avión durante las operaciones militares de Ecuador contra grupos armados cerca de la frontera. Petro anunció que enviaría una nota diplomática de protesta al gobierno de Ecuador. Pidió una investigación para esclarecer cómo llegó el artefacto explosivo a territorio colombiano. Al mismo tiempo, enfatizó que un incidente de este tipo pone en peligro aún más la seguridad de la región fronteriza y socava la confianza entre los países vecinos.
Nada pasa sin musgo
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El presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, rechazó las acusaciones. Explicó que las fuerzas armadas de su país operan exclusivamente dentro de su propio espacio aéreo. Ecuador ha aumentado recientemente sus operaciones militares contra organizaciones criminales y grupos armados en la provincia fronteriza de Sucumbíos (informó Amerika21). Sin embargo, residentes de la zona informaron haber visto varias aeronaves sobrevolando la zona el 3 de marzo. Algunos de los explosivos lanzados explotaron en territorio ecuatoriano, mientras que otros pudieron haber caído del lado colombiano, aumentando aún más la inseguridad en la región fronteriza.
El ejército colombiano desplegó fuerzas especiales para asegurar el área y desactivar las municiones. Las fuerzas armadas confirmaron posteriormente que la bomba fue neutralizada con éxito y no se reportaron heridos. El incidente se produce en medio de crecientes tensiones entre los dos gobiernos. Estas tensiones también incluyen un conflicto comercial resultante de los aranceles impuestos por Ecuador a los productos colombianos, lo que está ejerciendo una presión adicional sobre las relaciones económicas.
En este contexto, delegaciones de ambos países tienen previsto reunirse en Lima los días 23 y 24 de marzo para discutir la crisis diplomática y la situación en la frontera. Colombia y Ecuador comparten una frontera de alrededor de 600 kilómetros de largo. Varios grupos criminales están activos en la región y están involucrados, entre otras cosas, en el tráfico de drogas, el contrabando y la minería ilegal. Los gobiernos de ambos países han visto estas actividades como uno de los mayores desafíos de seguridad en la región fronteriza durante años y han pedido una cooperación más estrecha para restaurar la estabilidad.