Candidato presidencial de izquierda moviliza a población rural en Perú

Carhuapata/Lima. Antes de la segunda vuelta presidencial de Perú en junio, el candidato Roberto Sánchez Palomino, del partido de izquierda Juntos por el Perú, destacó la importancia de las poblaciones rurales para el proceso democrático. Durante una visita a la comunidad andina de Carhuapata, llamó a respetar las voces de las regiones rurales y a que las decisiones políticas no estén determinadas únicamente por la dinámica de la capital Lima.

El trasfondo de sus declaraciones es un debate en curso sobre posibles nuevas elecciones en Lima. Hace más de dos semanas hubo retrasos en la entrega de los documentos de votación el día de las elecciones, lo que provocó críticas a la organización de la votación (informó Amerika21). En particular, el candidato conservador de derecha Rafael López Aliaga cuestiona públicamente los resultados electorales, moviliza a sus seguidores para protestar y, más recientemente, pide la cancelación de 1.000 actas electorales sin aportar pruebas pertinentes.

Según cifras actuales de la Oficina Nacional Electoral (ONPE), Sánchez ocupa actualmente el segundo lugar a nivel nacional, justo por delante de López Aliaga y, por tanto, habría clasificado para la segunda vuelta electoral. Sin embargo, todavía no hay un resultado final oficial y hasta el momento sólo se ha contado el 96,75 por ciento de los votos. Sánchez tiene el 12,04 por ciento, seguido de cerca por López Aliaga con el 11,9 por ciento. Sólo unos 26.000 votos separan a ambos. Sánchez o López Aliaga se enfrentarán a la candidata de derecha Keiko Fujimori, que lidera con alrededor del 17 por ciento de los votos.

La movilización de la población rural y la dinámica política entre la capital y las regiones podrían decidir la segunda vuelta electoral. Sánchez advirtió en Cuarhuapata contra una deslegitimación deliberada del proceso electoral y llamó a una “movilización pacífica, democrática y contundente” para acompañar el recuento de votos y prevenir posibles irregularidades. La posible entrada de Sánchez en la segunda vuelta se considera sorprendente: incluso antes de las elecciones, no era uno de los favoritos, pero logró avances significativos, especialmente en las regiones rurales y andinas.

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Sánchez fue Ministro de Comercio Exterior y Turismo durante el gobierno del expresidente Pedro Castillo, derrocado en diciembre de 2022. Durante la campaña electoral, se presentó cada vez más como el sucesor político de Castillo y también adoptó su apariencia simbólicamente, por ejemplo usando un sombrero típico de Castillo. En su entorno se discute críticamente un posible acercamiento con Antauro Humala, figura central del llamado etnocacerismo, que ha llamado reiteradamente la atención por sus posiciones abiertamente excluyentes hacia la población LGBTQAI+.

En su discurso, Sánchez expuso los puntos centrales de su programa. Estas incluyen una reforma agraria, un acceso más fácil a las universidades estatales para los jóvenes de las regiones rurales y una reorganización fundamental del Estado con una mayor consideración de la representación indígena. Se refirió a personajes históricos como Túpac Amaru y Micaela Bastidas como símbolos de resistencia y nuevos comienzos.

En su programa, Sánchez también promete revisar los acuerdos de libre comercio existentes y renegociar contratos con inversores extranjeros. El objetivo es hacer más justa la distribución de la riqueza y, en particular, prestar más atención a las regiones con altos niveles de pobreza en las que se están implementando grandes proyectos de materias primas. Perú también debería alejarse de su papel de exportador puro de materias primas y centrarse más en la creación de valor industrial en su propio país. También pide normas medioambientales más estrictas, una tributación más justa de los beneficios excedentes y una mayor transferencia de tecnología por parte de las empresas internacionales.

Sin embargo, la Fiscalía está investigando actualmente a los tres principales candidatos: Fujimori está acusado de lavado de dinero, presunta participación en una organización criminal y obstrucción de la justicia. La atención se centra en supuestas donaciones ilegales para sus campañas presidenciales. La fiscalía exige una pena de prisión de hasta 30 años. Durante el transcurso del proceso, Fujimori estuvo temporalmente detenido. A Sánchez se le acusa de obtener ventaja indebida al otorgarle un puesto de asesor durante su etapa como ministro bajo el gobierno de Castillo. En marzo de este año se iniciaron investigaciones preliminares contra López Aliaga por sospecha de colusión ilegal en relación con la deuda de la ciudad de Lima de alrededor de mil millones de euros, que se remonta a su mandato como alcalde.