Asociación de trabajadores levanta por ahora bloqueos en Bolivia tras acuerdo

La Paz. Después de varios días de escalada, el domingo se alcanzó un acuerdo preliminar en El Alto entre el gobierno y la organización central de trabajadores Central Obrera Boliviana (COB). El presidente Paz anunció la suspensión del Decreto 5.503 y se comprometió a emitir un nuevo decreto dentro de 48 horas con base en los acuerdos con la COB, manteniendo la abolición de los subsidios a los combustibles. El sindicato pidió entonces que se levantaran los bloqueos.

Sin embargo, la COB advirtió sobre una reanudación de las protestas a nivel nacional si el gobierno viola el acuerdo y crea un nuevo decreto unilateral sin consultar a los sectores sociales. El conflicto por el Decreto 5.503 sigue siendo la primera gran prueba para el gobierno de Paz, que sólo lleva unas pocas semanas en el poder, y un símbolo de la actual disputa por los recursos, la democracia y la participación social en Bolivia. La COB llamó la semana pasada a intensificar las protestas a nivel nacional mediante bloqueos de carreteras contra el Decreto 5.503. Aunque el decreto fue suspendido el domingo tras un acuerdo preliminar entre la COB y el gobierno, el conflicto amenaza con escalar aún más.

El detonante de los actuales conflictos sociales es el paquete de reformas neoliberales del Decreto 5.503, que fue aprobado por el nuevo gobierno de Rodrigo Paz a finales de diciembre (informó Amerika21). Aunque el objetivo del decreto es la abolición de los subsidios a los combustibles, la resistencia se dirigió especialmente contra los procedimientos neoliberales de vía rápida que permiten aprobaciones aceleradas en el ámbito de los recursos naturales. Las organizaciones sociales temen que con ello se eludan los controles parlamentarios, las evaluaciones ambientales y las requeridas consultas previas con las comunidades afectadas.

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Por ello, la COB convocó a intensificar las protestas y a realizar una marcha hacia La Paz, a la que se sumaron numerosas organizaciones sociales con pancartas como “Bolivia no se vende”. También hubo enfrentamientos con la policía en el centro de La Paz, que utilizó gases lacrimógenos. El conflicto volvió a empeorar cuando fracasaron inicialmente los intentos de diálogo con el gobierno. El negociador de la COB, Mario Argollo, anunció bloqueos de carreteras en todo el país al salir de la sede del gobierno en La Paz, declarando: “Esto ya se ha convertido en una revolución nacional”.

En los días siguientes, se registraron casi setenta bloqueos de carreteras en todo el país, paralizando gran parte del país. Las asociaciones empresariales estimaron los daños en varios cientos de millones de dólares, mientras que se informaron restricciones masivas en los sectores del transporte y el turismo.