Argentina: La oposición peronista llama a la unidad

Buenos Aires. En la provincia más poblada de Buenos Aires, el peronista “Partido Justicialista” (PJ) está tratando de resolver sus luchas internas por el poder. Después de largas negociaciones, los bandos rivales acordaron la semana pasada la distribución de los puestos de liderazgo y una lista unificada para la próxima campaña electoral, con el fin de enfrentar de manera unida al gobierno del presidente derechista Javier Milei.

El peronismo es uno de los movimientos políticos más importantes de Argentina. Incluye muchas posiciones de izquierda, pero algunas de sus corrientes también son conservadoras.

Dos líderes de partidos en particular llevan años inmersos en una lucha por el poder: por un lado, el gobernador de la provincia, Axel Kicillof, que representa el peronismo socialdemócrata moderno; de otro lado, Máximo Kirchner, congresista e hijo de los expresidentes Néstor Kirchner (gobierno 2003-2007) y Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015), quien representa posiciones intervencionistas de izquierda peronista-estatal.

Kirchner ha estado liderando el “movimiento juvenil” La Cámpora (llamado así en honor al presidente de corto plazo peronista de izquierda Héctor Cámpora en 1973) durante años. Kicillof reúne a sus seguidores en el “Movimiento Derecho al Futuro”. La disputa también afecta a los alcaldes de la provincia; Más de 60 de los 80 intendentes peronistas se han posicionado por uno de los dos grupos.

En el peronismo, los movimientos y facciones internas del partido tradicionalmente desempeñan un papel importante. Hasta hace poco, los bandos de Kirchner y Kicillof prepararon cada uno sus propias listas de candidatos. Según los observadores, Kirchner, que había perdido el favor de los votantes, propuso ahora a Kicillof como presidente de la provincia para evitar dividir al PJ.

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Esto también corresponde a la tradición peronista, según la cual los gobernadores ostentan la dirección del partido. La confidente y vicegobernadora de Kicillof, Verónica Magario, también será la diputada de su partido, mientras que se espera que Máximo Kirchner presida el próximo congreso del partido.

En un comunicado, el PJ elogió la resistencia de los funcionarios peronistas. La provincia de Buenos Aires es el “baluarte” contra las brutales políticas de austeridad, la desintegración social y la pérdida de soberanía. También condena “la injusta condena y encarcelamiento de Cristina Fernández de Kirchner, que se produce en un clima de autoritarismo, persecución política y ataque sistemático a las instituciones democráticas”.

“Llamamos a todos los miembros a priorizar lo que tenemos en común, a proteger el instrumento político del peronismo y a construir juntos una alternativa cuyos principios rectores sean la soberanía política, la independencia económica y la justicia social”, continúa el comunicado.

Según los observadores, el acuerdo consolida la posición de Kicillof como figura central de la oposición al gobierno de Milei. Sin mencionar sus ambiciones presidenciales, se hace referencia a su victoria en las elecciones provinciales de septiembre de 2025: “El peronismo en la provincia de Buenos Aires ha demostrado algo fundamental: esta derecha puede ser derrotada”.