Antimonumento en México honra a reporteros asesinados y desaparecidos

Ciudad de México. Familiares de periodistas asesinados y desaparecidos inauguraron un nuevo antimonumento en la Ciudad de México junto a prensa y organizaciones de derechos humanos. La instalación, con la inscripción “Aquí nadie olvida”, fue erigida en el Paseo de la Reforma, un sitio central de protestas políticas y recuerdo social en la capital.

Durante la ceremonia se leyeron los nombres de numerosos trabajadores de los medios de comunicación asesinados y desaparecidos. Los familiares mostraron retratos de sus familiares y pidieron que se esclarezcan los crímenes y se ponga fin a la impunidad. Parte emotiva de la ceremonia fue la aparición de Griselda Triana, viuda del periodista Javier Valdez, asesinado en Culiacán en 2017. El fundador del periódico Ríodoce había investigado el crimen organizado y las conexiones entre la política y los cárteles de la droga y era considerado uno de los periodistas de investigación más conocidos de México.

“No queremos tener que agregar más nombres aquí”, dijo Triana en la inauguración. “Nuestros muertos no deben convertirse en números.” Según un artículo del periódico mexicano somoselmedio, muchos de los presentes acusaron al Estado de no proteger adecuadamente a los profesionales de los medios y de no resolver suficientemente los crímenes.

México es desde hace años uno de los países más peligrosos del mundo para los periodistas. Según Reporteros sin Fronteras, más de 150 trabajadores de los medios de comunicación han sido asesinados desde el año 2000 y otros 28 han sido desaparecidos forzadamente. Somoselmedio llega a nombrar 200 asesinados y más de 30 desaparecidos durante el mismo periodo. Las organizaciones de derechos humanos critican especialmente el alto nivel de impunidad de los ataques a los trabajadores de los medios de comunicación. Aunque ya existe un mecanismo de protección estatal, los afectados se quejan de su falta de eficacia.

La presidenta Claudia Sheinbaum ha anunciado que quiere fortalecer la protección de los periodistas. Al mismo tiempo, su gobierno está bajo presión para lograr avances concretos en la resolución de numerosos casos. Los críticos ya han acusado al gobierno anterior de Andrés Manuel López Obrador de tratar a los medios críticos de manera confrontativa.

El nuevo antimonumento se suma a un creciente panorama de lugares alternativos de recuerdo en México. A diferencia de los monumentos erigidos por el Estado, los antimonumentos suelen crearse por iniciativa de los afectados y de los movimientos sociales. Su objetivo es hacer visibles los crímenes violentos y mantener la presión pública mientras falten la verdad y la justicia. La Fundación Heinrich Böll ha publicado el libro Antimonumentos Memoria, verdad y justicia sobre esta forma de cultura política de la memoria.