Buenos Aires. Más de 2.600 científicos de diferentes países, entre ellos 25 premios Nobel, escribieron una carta abierta al presidente Javier Milei. En él le piden que detenga el “desmantelamiento” del sistema de ciencia y tecnología por parte de su gobierno.
Según los firmantes, el sistema de ciencia, tecnología e innovación argentino está experimentando una regresión en políticas salariales, presupuestos e instalaciones. Exigen la protección de las instituciones, los investigadores y el conocimiento que el país ha acumulado durante varias décadas.
Los científicos atribuyen el deterioro a la reducción de la financiación para ciencia y tecnología, así como a la falta de perspectivas a largo plazo para sostener el sector. Explican que las medidas implementadas desde el inicio del mandato del actual gobierno han provocado la pérdida de alrededor de ocho puestos de trabajo por día en los campos de la ciencia y la tecnología.
En la carta, los firmantes dicen estar “consternados” por la militarización de las instituciones científicas. Compararon esto con la llamada “Noche de los Palos Largos” de 1966, cuando fuerzas policiales ingresaron a las universidades argentinas luego de un operativo ordenado por la dictadura de Juan Carlos Onganía.
Condenaron específicamente la “creciente militarización” del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y la “represión” contra el Conicet, principal institución de investigación de Argentina, cuyos empleados protestaron pacíficamente contra 379 despidos y la abolición de carreras del personal de apoyo e investigadores.
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Estos acontecimientos son “incidentes sin precedentes en todo el mundo”, dice la carta. “Es impensable encontrar ejemplos de gobiernos que abusan físicamente de sus científicos”, escribieron los científicos internacionales.
La carta destaca que Argentina ocupa el décimo lugar del mundo entre los países con más empresas de biotecnología. Los firmantes también destacan que el país sudamericano forma parte de un pequeño grupo de países que tienen su propia experiencia en tecnología satelital y nuclear. Argentina también tiene una gran capacidad para desarrollar políticas públicas eficientes.
“Exigimos enérgica y respetuosamente que se conserven las habilidades adquiridas”, dice la carta. De lo contrario, se corre el riesgo de “el colapso de un sistema que tardó muchos años en construirse, del que se benefició toda la humanidad y que tardaría muchos más años en reconstruirse”.
“Exigimos enérgica y respetuosamente que se conserven las habilidades adquiridas”, dice la carta. De lo contrario, se corre el riesgo de “el colapso de un sistema que tardó muchos años en construirse, del que se benefició toda la humanidad y que tardaría muchos más años en reconstruirse”.
La iniciativa de la carta surgió del biólogo e investigador molecular Alberto Kornblihtt y de la física, investigadora y diputada Adriana Serquis.